Ana Obregón se unió a Bertín Osborne el pasado mes de febrero para inaugurar la nueva temporada de 'Mi casa es la tuya', donde le concedió su primera entrevista tras el fallecimiento de su hijo Alessandro Lequio. La actriz y presentadora se atrevió a hablar de la dolorosa experiencia que supuso perder a su hijo por culpa de un cáncer, aunque ambos rememoran también buenos momentos, además de un romance que tuvieron hace 30 años.

Se encontraron en Marbella y no en la casa de alguno de ellos como es habitual en el programa. La entrevista se llevó a cabo en el conocido hotel Puente Romano donde la actriz confesó su nerviosismo. "Tengo que hacerlo. El dolor compartido es necesario y contigo, que te conozco de toda la vida y te quiero un montón... Quizás es la entrevista más difícil de mi vida. Quizá también es la tuya, pero abrirme contigo estoy encantada", comentó Ana Obregón.

El presentador se mostró muy cariñoso con ella durante las dos horas que emitió Telecinco, ya que mantienen una amistad desde hace 40 años.

Ana Obregón se sinceró con Bertín Osborne y le contó todos los detalles sobre el fallecimiento de su hijo Aless: pasó seis meses encerrada en su habitación e incluso llegó a perder el habla porque "el mundo se paró". "Cuando pierdes un hijo te mueres y tienes la obligación de seguir viviendo. Ya está.", declaró. "Bertín, yo me perdono la vida todos los días. Me parece tan injusto estar yo aquí y él que no pueda estar, divertirse, trabajar, tener una familia, tener hijos...", añadió la actriz.

Obregón se refugió en sus familiares tras la muerte de su hijo en 2020 y se trasladó a su segunda residencia en Mallorca, 'El manantial', un chalet familiar, para pasar el verano de ese año.

La casa de Ana Obregón en Mallorca

'El Manantial', así es como se llama la residencia familiar del clan Obregón en Mallorca, un chalet en la Costa dels Pins que tiene unas vistas espectaculares a la bahía de Cala Millor.

Los padres de la actriz adquirieron El Manantial a finales de los años 60. El chalet está en una exclusiva zona a los pies de una ladera montañosa de la Serra de Llevant. La casa ha sido un punto de encuentro para toda la familia cada verano.

Los progenitores de Ana Obregón adquirieron hasta tres parcelas y construyeron un plano topográfico para respetar los 87 pinos centenarios que había en el terreno, hasta que un huracán en 2011 arrasó con ellos.  

Ana Obregón, en la casa de Costa de los Pinos.

Ana Obregón, en la casa de Costa de los Pinos.

El Manantial se convirtió en el refugio de Obregón tras la muerte de su hijo.