El moho es un microorganismo que tiene más de 100.000 especies diferentes, un hongo que puede manifestarse de muchas formas y colores diferentes (rojo, negro, azul, verde o gris), dependiendo de la especie.

Las causas de la aparición de moho en nuestro hogar son, sobre todo, la poca ventilación que pueda tener una estancia junto con un problema de aislamiento de la humedad.

Si quieres evitar que se convierta en un grave inconveniente que afectará a la salud de todos los que vivan en la casa, te proponemos unas plantas de interior que te ayudarán a evitarlo.

Contra el moho, coloca estas plantas en toda la casa

Este hongo puede provocar serios problemas de salud que provocan asma, alergias, irritación, inflamación, erupciones y problemas respiratorios. Por ello, puedes colocar estas plantas por toda la casa y así remediar el problema y captar la humedad.

Asparagus o espárragos: es una planta de hoja perenne y se caracteriza por tener los tallos muy ramificados. Tiene flores que brotan en verano y son de un color blanquecino. El fruto es una baya de color verde muy tóxica por lo que no se debe comer. Debe ubicarse en una habitación muy luminosa y regar entre tres y cuatro veces en verano, aunque en invierno se puede reducir la frecuencia. Es sensible al frío, por lo que se recomienda que su entorno no baje de los 10 grados centígrados.

Planta Asparagus INGIMAGE

Begonia: es una planta con flores muy coloridas y vivas. En este caso también es de hoja perenne y es perfecta para cualquier estancia de la casa, eso sí, la luz debe dar de forma indirecta. Durante los meses de frío, debe regarse cada semana o cada nueve días y en los meses de calor, cada dos o tres días. El rango ideal de temperatura para esta planta es entre los 13 y los 22 grados, alejarla de temperaturas muy frías o muy cálidas.

Planta begonia INGIMAGE

Aspidistra: es una planta que te ayudará a absorber toda la humedad de tu casa, sobrevive incluso cuando es olvidada, así que si no tienes mucho tiempo para ocuparte de plantas es perfecta para ti. Puede medir hasta 80 centímetros, necesita que el sol no le de directamente y debe regarse solo cuando se vea la tierra seca.

Cómo saber si el moho ha afectado a tu salud

Cuando tenemos moho en casa, sus esporas pueden ser inhaladas o ingeridas por cualquier miembro de la familia y provocar graves problemas de salud, sobre todo a los más vulnerables como bebés y ancianos, personas con asma y alergias, en general, todas aquellas que tienen el sistema inmunológico debilitado.

Síntomas a la exposición al moho:

  • Fatiga crónica, fiebre o dolor de cabeza
  • Ojos irritados
  • Mucosas de boca, nariz y garganta irritados
  • Estornudos y tos crónica
  • Erupciones cutáneas

En casos severos de exposición o casos exacerbados por reacción alérgica, sus síntomas pueden ser extremos incluyendo náuseas, vómitos y sangrado en pulmones y nariz.