Sí aún no has hecho el cambio de armario, es el momento. Ya ha llegado el frío y con él las lluvias y tormentas. De hecho, esta semana se activó una alerta naranja por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por lluvias y viento que continúa durante el fin de semana.

Es el momento para guardar la ropa de verano y entretiempo y sacar la de invierno. Lo que suele ocurrir en estos casos es que nos encontramos siempre con el mismo problema. Nunca tenemos suficiente espacio, independientemente del tamaño de nuestro guardarropa. (Echa un vistazo a estos trucos caseros para limpiar la casa de manera rápida y eficaz).

Deshacernos de la ropa vieja, con manchas o rotos es una de las pautas que nos dan los expertos para no ir acumulando prendas de más. Pero también podemos aplicar técnicas para organizar el armario y multiplicar su espacio.

Las camisetas, dobladas en vertical

Las camisetas dobladas mételas en cajas y ponlas de forma vertical. De esta manera te entrarán más, no se arrugarán y de un simple vistazo podrás coger la que te gusta sin tener que destrozar toda la columna, como cuando las ponemos de forma horizontal.

Enrolla la ropa

Medias, jerséis, bufandas, calcetines, toallas, sábanas... Todo lo que puedas enrollar te ocupará mucho menos espacio.

Utiliza recipientes para los accesorios

Los cinturones, pañuelos, anillos, pulseras, cadenas... Son un estorbo si están tirados en cualquier parte del armario. Para evitar que se mezclen con el resto de ropa, basta con introducir estos accesorios en pequeños recipientes circulares o cuadrados. Gracias a este pequeño truco, tendrás tus accesorios siempre a la vista y tu vestidor siempre ordenado.

Tus complementos decoran

Los zapatos, las camisas o los bolsos más bonitos también pueden servir para decorar las paredes de tu habitación. Basta con colgarlos de la pared haciendo uso de un perchero. Con ello conseguirás más espacio en tu guardarropa.

Introduce las zapatillas en pequeños cubículos

Muchas veces no sabemos qué hacer con tantos zapatos y zapatillas. Hazte con una balda de cubos y así siempre tendrás el calzado ordenado. Puedes dejarlo a la vista como en la foto o meterlo en cajas. Si optas por esto último, apunta en la caja el zapato que contiene o pégale una fotografía del mismo.