Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad Marítima / Tecnología de las Comunicaciones

Aumentan los ataques al GPS en medio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán: amenazan rutas petroleras en el Golfo Pérsico

Más de 1.100 buques han sufrido interferencias o suplantaciones de identidad y algunos han aparecido falsamente tierra adentro, incluso cerca de lugares sensibles

Interferencias y spoofing: el GPS, blanco estratégico en la crisis del Golfo.

Interferencias y spoofing: el GPS, blanco estratégico en la crisis del Golfo. / Crédito: Gerd Altmann en Pixabay.

Redacción T21

Las interferencias en el GPS y los sistemas de identificación automática han aumentado en el Golfo Pérsico en medio de la reanudación de los combates en Oriente Medio, lo que ha perturbado gravemente la navegación marítima a través del estratégico Estrecho de Ormuz. La aviación también se ha visto afectada.

La seguridad de la navegación marítima enfrenta una nueva amenaza: desde el 28 de febrero, un análisis independiente contabiliza que más de 1.100 barcos en la región del Golfo Pérsico han sufrido interrupciones en sus sistemas de posicionamiento y en los transpondedores AIS, justo cuando se intensificaron las operaciones militares en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán.

Bloqueos y señales falsas: posibles colisiones y desastres ambientales

Según Wired.com, expertos en inteligencia marítima alertan que la interferencia se ha traducido en dos técnicas principales: el jamming o bloqueo de la señal y el spoofing, que consiste en el envío de señales falsas que engañan a los receptores. La firma Windward, autora del análisis mencionado previamente, señala que la mayoría de los incidentes parecen corresponder a jamming y que se han identificado “nuevos clústeres” de interferencia en aguas de Irán, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Omán.

Las consecuencias incluyen registros de buques que, por efecto de señales manipuladas, aparecieron en mapas como si estuvieran en tierra firme, incluso cercanos a una central nuclear, o que mostraron trayectorias circulares extrañas cuando en realidad permanecían en puerto. Esas anomalías no son un simple fallo técnico: en un congestionado corredor como el Estrecho de Hormuz, los desvíos o una confusión de posición pueden provocar colisiones o derrames de hidrocarburos.

La situación ya motivó advertencias formales. El Joint Maritime Information Center (JMIC) calificó el riesgo como “crítico” y señaló impactos en integridad posicional, degradación intermitente de señales GNSS en el área y otras consecuencias, que elevan la probabilidad de incidentes en la navegación en un contexto con amenazas aéreas y congestión.

La guerra electrónica, uno de los ejes en el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán

Además del riesgo inmediato para la seguridad marítima, la campaña de interferencias encaja en un patrón más amplio: la guerra electrónica se está convirtiendo en un componente estratégico de la confrontación, donde actores estatales y no estatales usan el espectro electromagnético para provocar daño económico y operativo sin enfrentamiento directo. Según IPLogger.org, identificar a los autores es difícil: la localización de fuentes requiere sensores múltiples y capacidades específicas que no siempre están disponibles públicamente.

Frente a esta amenaza, los especialistas recomiendan una mezcla de medidas técnicas y cooperación internacional. Entre las soluciones propuestas figuran antenas anti-jamming (CRPA), integración de GNSS con sistemas inerciales (INS), alternativas terrestres de posicionamiento como eLoran, y la adopción de autenticación criptográfica en señales satelitales civiles y militares. Además, se pide mejorar la vigilancia, el reporte y el intercambio de inteligencia entre puertos y armadores.

TEMAS

  • GPS
Tracking Pixel Contents