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Ciencias de la Tierra

¿Está inclinándose la simetría de los hemisferios de la Tierra?

La Tierra se volvió más oscura entre 2001 y 2024: refleja menos luz solar y sin simetría entre los hemisferios

¿La "balanza" planetaria se ha inclinado de forma irreversible o puede regresar a su estado anterior?

¿La "balanza" planetaria se ha inclinado de forma irreversible o puede regresar a su estado anterior? / Crédito: Pixabay/CC0 Public Domain.

Redacción T21

Los científicos descubrieron que mientras ambos hemisferios se oscurecen, el hemisferio norte lo hace a un ritmo más rápido. La ruptura de la simetría hemisférica en la radiación solar reflejada o albedo pone en duda una de las supuestas propiedades fundamentales de la Tierra.

Un estudio publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), basado en 24 años de observaciones satelitales, sugiere que la Tierra está reflejando menos luz solar y que ese oscurecimiento no es homogéneo: el hemisferio norte se ha vuelto relativamente más oscuro que el sur.

Los autores detectaron una tendencia en la asimetría hemisférica de la radiación solar reflejada o albedo, algo que hasta hace pocas décadas era impensable, al mantenerse claramente equilibrado entre norte y sur.

Es aún una incógnita si la circulación general se ajustará para producir una distribución de nubes que restablezca la simetría hemisférica en el albedo en el futuro. Sin dudas, la respuesta a este enigma tiene implicaciones importantes para el clima en las próximas décadas.

Un cambio claro y sostenido

Entre 2001 y 2024 la disminución del albedo, que es la fracción de energía solar que la Tierra devuelve al espacio, fue pequeña en términos absolutos pero estadísticamente significativa.

El equipo dirigido por Norman Loeb, del Centro de Investigación Langley de la NASA en Hampton, Estados Unidos, reportó una divergencia del orden de 0,34 vatios por metro cuadrado por década entre hemisferios, un número que indica un cambio sostenido en el balance energético cuando se integra en la escala planetaria.

Aunque esa cifra parezca mínima frente a los cientos de vatios que recibe la Tierra, su persistencia puede tener implicaciones climáticas importantes, según se explica en un artículo publicado en Phys.org.

¿Qué explica este cambio? El estudio identifica varias causas interrelacionadas. En el hemisferio norte hay una reducción comprobada de la cubierta de nieve y del hielo marino, que son superficies de alta reflectividad, que dejan al descubierto agua y tierra más oscuras.

Al mismo tiempo, la contaminación por partículas finas o aerosoles, que anteriormente aumentaba la reflectividad, ha disminuido en muchas regiones del norte por políticas ambientales efectivas.

Posibles consecuencias climáticas

En contraste, episodios recientes como incendios forestales en Australia o la gran erupción volcánica de Hunga Tonga incrementaron la carga de aerosoles en el hemisferio sur, elevando temporalmente la reflectividad.

Un elemento central del hallazgo es el papel de las nubes: se creía que las variaciones en la nubosidad compensarían diferencias regionales en la superficie y en aerosoles, manteniendo una simetría hemisférica en la radiación reflejada.

El nuevo análisis muestra, sin embargo, que las nubes no han compensado por completo las fuerzas que van en una dirección particular, lo cual desafía parte de la hipótesis tradicional sobre la autorregulación del sistema climático en cuanto a este aspecto.

Referencia

Emerging hemispheric asymmetry of Earth’s radiation. Norman G. Loeb et al. PNAS (2025). DOI:https://doi.org/10.1073/pnas.2511595122

Por el momento no es posible confirmar si el proceso es irreversible: las tendencias observadas cubren algo más de dos décadas, un lapso significativo pero aún corto frente a la variabilidad natural y a procesos centenarios del sistema climático.

A pesar de esto, si la asimetría persiste podría alterar patrones de circulación atmosférica y oceánica responsables de la redistribución de calor y humedad, con efectos directos en precipitaciones, monzones y otros eventos climáticos.

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