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Ciberdelincuencia

Investigado en Palma por pertenencia a una organización de ciberestafas bancarias a 2.000 víctimas que manejaba datos de medio millón de personas

La Guardia Civil ha detenido a 13 personas en diversos puntos de España por presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal

Agentes  de la USECIC de la Guardia Civil irrumpen en el domicilio de los ciberestafadores.

Agentes de la USECIC de la Guardia Civil irrumpen en el domicilio de los ciberestafadores. / GUARDIA CIVIL

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Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

Una banda de ciberestafadores se dedicaba a cometer fraudes bancarios mediante las modalidades de smishing y phising, que habría causado al menos 2.000 víctimas. La Guardia Civil ha detenido a 13 personas por presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Además, otros cinco han sido investigados en Palma, Madrid, Valencia y Toledo por esto mismos hechos delictivos. Estos manejaban datos con información personal y bancaria de en torno a medio millón de personas.

La investigación de la Guardia Civil se inició en 2024 después de que una víctima perdiera 30.000 euros después de recibir una falsa comunicación bancaria. A partir de este momento, los agentes del instituto armado recabaron nuevas denuncias. En ese preciso instante constataron que se encontraban ante un entramado criminal perfectamente estructurado, que operaba en diversos puntos del territorio nacional.

Fruto de estas pesquisas, los investigadores del instituto armado identificaron a los 18 integrantes de esta organización criminal. Estaba compuesta por diez hombres y ocho mujeres de entre 23 y 43 años. Cada uno tenía asignado un determinado papel dentro de este entramado. A través de la fase de explotación se ha desarticulado esta organización y sus miembros han sido puestos a disposición judicial.

El 'modus operandi' de estos ciberestafadores para captar a sus víctimas potenciales pasaba por un envío masivo de mensajes SMS, que aparentaban pertenecer a entidades bancarias. De esta manera inducían a las víctimas a acceder a páginas web fraudulentas, donde introducían sus credenciales. Posteriormente, contactaban con ellas haciéndose pasar por empleados de su banco para obtener los códigos de verificación necesarios para completar las operaciones.

Una vez que habían obtenido el control de las cuentas bancarias, realizaban transferencias del dinero disponible y solicitaban préstamos preconcedidos y otros productos financieros a nombre de las víctimas y les generaban un importante perjuicio económico. Los fondos los distribuían en diversas cuentas bancarias para dificultar su rastreo y lo blanqueaban de forma ilícita.

La complejidad de la investigación se acentuó debido a que los ciberdelincuentes utilizaban identidades falsas, cuentas abiertas mediante terceros, transferencias inmediatas entre diversas entidades y contaban con una infraestructura tecnológica en varios países. Esto obligó a un intenso trabajo de inteligencia financiera y análisis tecnológico.

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Durante la fase final de la operación se realizaron tres registros, dos en Valencia y uno en Madrid. En estos se intervinieron teléfonos móviles, equipos informáticos, dispositivos electrónicos, documentación y dinero en efectivo relacionado con los ciberdelitos. Entre el material intervenido destacó el hallazgo de una base de datos con información personal y bancaria de 500.000 personas. El análisis de eta información ha permitido identificar por el momento a 2.000 víctimas.

A raíz de esta actuación, la Guardia Civil recuerda que las entidades bancarias nunca solicitan por teléfono, SMS o correo electrónico las claves de acceso, contraseñas o códigos de verificación de sus clientes. Ante cualquier comunicación sospechosa, se recomienda no facilitar datos personales ni bancarios. También se insta a acceder a la banca electrónica a través de los canales oficiales y contactar directamente con la entidad para verificar la autenticidad del mensaje o de la llamada. Asimismo se recomienda verificar periódicamente los movimientos de las cuentas y comunicar de inmediato cualquier operación no autorizada.

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