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Tribunales

La Fiscalía pide 15 años de cárcel para un profesor de la UIB por dar palizas a su bebé

El acusado habría golpeado y zarandeado varias veces al niño durante sus dos primeros meses de vida, causándole fracturas en todo el cuerpo

El ministerio público le imputa cinco delitos de malos tratos habituales y lesiones en el ámbito familiar

El bebé estuvo varios días ingresado en Son Espases por las lesiones sufridas.

El bebé estuvo varios días ingresado en Son Espases por las lesiones sufridas. / María Pedraz

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Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

Un profesor de la Universitat de les Illes Balears (UIB) se enfrenta a una petición de 15 años de prisión por dar palizas a su bebé recién nacido en Palma. La Fiscalía sostiene que el docente golpeó y zarandeó "con frecuencia y con gran intensidad" al niño desde que nació hasta que ingresó en Son Espases con un mes y medio de vida. Los médicos detectaron varias fracturas en todo el cuerpo del pequeño, que tardó seis meses en recuperarse. Aunque los facultativos no han detectado secuelas, no descartan que pueda sufrirlas en el futuro. La acusación pública imputa al docente cinco delitos de malos tratos y lesiones en el ámbito familiar. El procesado ha aportado en el juzgado esta semana un informe pericial para rebatir estas acusaciones, lo que ha obligado a aplazar la vista oral al año que viene. La madre del bebé también fue detenida tras detectarse el caso, pero ha sido finalmente exculpada.

En su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Diario de Mallorca, la Fiscalía sostiene que el hombre "creó un clima de sistemático maltrato físico" hacia el bebé desde su nacimiento a finales de 2023. El ministerio público detalla cuatro agresiones diferentes. La primera se produjo cuando el niño, que no había cumplido todavía un mes, se quedó a cargo de su padre y empezó a llorar desconsoladamente. El profesor, para que se callara, lo zarandeó con fuerza. Unos días después se produjo un episodio idéntico y el bebé empezó a sangrar por la boca y la nariz, por lo que acabó ingresado en un hospital durante una semana.

Un crujido

El 20 de enero de 2024, el acusado volvió a sacudir al pequeño al menos dos veces para que dejara de llorar. Al no conseguirlo, lo colocó entre sus piernas para inmovilizarlo y apretó con fuerza. La agresión más grave se produjo en la noche del 25 al 26 de enero. El padre y la madre acordaron que él se haría cargo del niño durante la madrugada para que ella pudiera descansar. El bebé despertó a consecuencia de la tos y el hombre, "con la intención de atentar contra la integridad física del menor para que se callara" -narra la Fiscalía-, le golpeó con fuerza reiteradamente en la espalda y le estiró y le retorció los brazos. No paró hasta que escuchó "un crujido" y vio que el bebé tenía uno de los brazos colgando.

El procesado y su mujer llevaron entonces al niño al hospital Son Espases. Los médicos detectaron que el bebé, de siete semanas, tenía fracturas en la clavícula, los dos húmeros, varias costillas y la tibia, así como hematomas y microhemorragias en la cabeza y tortícolis. Los facultativos certificaron que estas lesiones se habían producido en momentos diferentes y las atribuyeron a malos tratos, por lo que, como marca el protocolo, alertaron al juzgado de guardia y a la Policía Nacional. El magistrado retiró de manera preventiva la guarda y custodia a los padres, que fueron detenidos unos días después. Quedaron en libertad con una orden de alejamiento del bebé y la causa judicial contra la madre fue archivada posteriormente, ya que la investigación la desvinculó de las agresiones.

Secuelas

El bebé estuvo varios días hospitalizado, necesitó rehabilitación y tardó siete meses en recuperarse de las lesiones. La Fiscalía expone que los médicos no han detectado secuelas, pero "dada la edad paciente y el proceso de crecimiento en el que se encuentra no es posible descartar" que aparezcan más adelante, tanto físicas como psicológicas. El ministerio público imputa al profesor cinco delitos de malos tratos y lesiones en el ámbito familiar con las agravantes de parentesco y alevosía. Reclama por ellos penas que suman 15 años de cárcel y de retirada de la patria potestad, así como indemnice a la madre del bebé con 35.000 euros por las lesiones, el daño moral y las posibles secuelas.

El juicio debía celebrarse ayer en un juzgado de lo penal de Palma, pero fue aplazado. La defensa del hombre aportó horas antes de la vista oral un informe pericial para rebatir las conclusiones de los médicos forenses, que atribuyen las lesiones del bebé a agresiones. La fiscal pidió suspender la vista para que este dictamen pueda ser analizado y replicado por los forenses, por lo que la magistrada señaló el juicio para mediados de 2027.

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