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Investigación

Identificadas nuevas víctimas del hombre que grababa a mujeres en el baño de su bar en Palma

Un juzgado abre otro proceso contra el acusado, que ya fue condenado a cuatro años de prisión por las filmaciones clandestinas a 26 personas con una cámara oculta en los aseos del local

Botellas de agua con cámara oculta que grababan a mujeres en el baño de un bar de Palma.

Botellas de agua con cámara oculta que grababan a mujeres en el baño de un bar de Palma.

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Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

Un juzgado de Palma ha abierto un nuevo proceso judicial contra el dueño de un bar que durante años grabó con cámara oculta a las mujeres que hacían uso del baño del establecimiento. El acusado ya fue condenado a cuatro años de prisión por las filmaciones a 26 víctimas, cuatro de ellas menores de edad. En los últimos meses han sido identificadas varias mujeres más que aparecían en esas grabaciones, lo que ha desembocado en otra investigación judicial que está todavía en fase de instrucción.

La apertura de estas pesquisas ha llevado a la magistrada que enjuició el primer asunto a paralizar la destrucción del material informático que se incautó en su momento al hombre. En una providencia a la que ha tenido acceso Diario de Mallorca, la jueza rechaza la petición de la Policía Nacional de deshacerse de estos dispositivos. Expone que la Sección de Instrucción plaza 9 del Tribunal de Instancia de Palma ha abierto este mismo año diligencias previas por los mismos hechos, en las que según las fuentes jurídicas consultadas han sido localizadas nuevas víctimas que inicialmente no habían sido identificadas.

Por otro lado, argumenta que no puede descartarse que aparezcan todavía más perjudicadas y se abran otros procesos penales en los que el material intervenido sería determinante. Considera la magistrada que hasta que los delitos investigados no prescriban, lo que cerraría la puerta a más investigaciones judiciales, no procede la destrucción de estos efectos.

El acusado regentaba junto a su hermano un bar en el centro de Palma. Entre 2016 y julio de 2022 instaló una cámara de grabación oculta dentro de una botella de plástico en el baño de mujeres del local. La cámara estaba enfocada hacia la taza del váter y grabó a multitud de clientes y a algunas de sus empleadas sin su consentimiento.

Fue una de las perjudicadas la que sospechó del recipiente y comprobó que se trataba de una cámara oculta. La llevó a la Policía Nacional y presentó una denuncia. Los agentes comprobaron que se trataba de una cámara de activación por movimiento y analizaron la tarjeta de memoria que había en ella. Encontraron más de cien archivos en los que aparecían 38 mujeres diferentes haciendo sus necesidades en el baño del bar. El acusado fue detenido y la Policía se incautó en su domicilio de un ordenador y otras 44 tarjetas de memoria con miles de vídeos.

La investigación permitió entonces identificar a 26 de las mujeres que aparecían en esas imágenes, cuatro de las cuales eran menores de edad. El hombre fue condenado como autor de 26 delitos de descubrimiento y revelación de secretos, uno por cada víctima, aunque penas de forma unificada. La sentencia del juzgado de lo penal le impuso dos años y ocho meses de prisión al apreciar atenuantes de drogadicción y reparación del daño, pues había consignado 18.000 euros para indemnizar a las perjudicadas, a las que debe resarcir con 112.000 euros en total.

La Audiencia Provincial elevó la condena a cuatro años de prisión al estimar el recurso de la Fiscalía y descartar ambas atenuantes. El tribunal consideró que la cantidad consignada antes del juicio era «irrisoria e insuficiente» y que su adicción a la cocaína no tenía relación con los delitos que había cometido.

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