Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

Piden tres años a una pareja por grabar a sus vecinos con cámaras en Santa Eugènia

Los acusados argumentan que colocaron los dispositivos en su casa tras sufrir robos

Los afectados denuncian que controlaban todos sus movimientos y los de su hija de 17 años

La pareja acusada de un presunto delito contra la intimidad durante el juicio en Vía Alemania.

La pareja acusada de un presunto delito contra la intimidad durante el juicio en Vía Alemania. / Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

La colocación de unas cámaras de videovigilancia en un domicilio de Santa Eugènia enfocadas, presuntamente a sus vecinos, desató un enconado enfrentamiento vecinal que ha acabado en los tribunales. El fiscal pide para los dos procesados un total de tres años de cárcel por un presunto delito contra la intimidad y que indemnicen a sus vecinos con 2.000 euros. Mientras que la acusación particular de los afectados solicita cuatro años de prisión por estos mimos hechos y que les indemnicen con 6.000 euros. La defensa, por su parte, reclama su libre absolución al entender que no hay delito.

Los hechos que se han juzgado esta semana pasada en una a Sección Penal de un Tribunal de instancia de Vía Alemania se remontan al mes de noviembre de 2024. La pareja colocó cámaras enfocadas a sus vecinos en la puerta principal de su domicilio y en la parte trasera, en el garaje.

El representante del ministerio público resalta en su escrito que la colocación de los dispositivos se realizó «sin contar con el consentimiento de los vecinos». También subraya que dichas cámaras habría afectado a la vida privada de los otros residentes, al sentirse «vigilados en todo momento».

Por su parte, la pareja procesada justificó la colocación de dichas cámaras en su domicilio, que presuntamente enfocaban al exterior, porque supuestamente habían sufrido «robo de ropa íntima» en su domicilio.

Durante su comparecencia, la pareja negó taxativamente que las cámaras de videovigilancia enfocara a otros domicilios . «No se mueven y se enciende cuando llega al parking», subrayó el varón. Estos residen en calidad de inquilinos y también recalcaron que contaron con el supuesto beneplácito del propietario del inmueble. «No quiero grabar a nadie. Lo hago por mi propia seguridad y la de mi pareja», insistió el acusado en su intervención.

Por el contrario, el vecino afectado aseguró en su comparecencia que «les denunció y ellos me denunciaron tres veces». En su alocución, el testigo aseguró estar sometido a una suerte de hostigamiento. «La cámara con la luz infrarroja giraba cuando llegaba con el coche al parking. La cámara se desplaza con el movimiento», recalcó. También aludió a que sus vecinos controlan supuestamente los movimientos de su hija, de 17 años. «Saben cuando entra y cuando sale», declaró indignado. «Levantamos un muro de brezo de dos metros para que no nos grabara», abundó.

El denunciante salió al paso del principal argumento del vecino para justificar la instalación de dichas cámaras. «No ha habido problemas de robos en el vecindario, es una zona muy tranquila», puntualizó. El enconamiento con estos vecinos venía de antes. Con anterioridad les instaron por burofax a talar unos cipreses por la supuesta suciedad que desprendían.

«Vulnera la intimidad»

En las conclusiones, el fiscal mantuvo su petición inicial de cárcel para la pareja acusada. «Son cámaras activas, con sensor de movimiento. Todas graban», señaló. Mientras que la acusación particular, representados la abogada Martina Cladera, subrayó que la colocación de los dispositivos es «una clara vulneración del derecho a la intimidad. No había consentimiento, se requirió retirarlo y había mala relación». recalcó.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Cámaras
  • Vecinos
  • Cámara
  • Comparecencia
Tracking Pixel Contents