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Aplazan el juicio al acusado de traer una niña de Nigeria para hacerla su esclava sexual en Mallorca al cambiar de abogado

El fiscal le pide 40 años de prisión por presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre, agresión sexual con penetración a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y contra la intimidad

Agentes de la Guardia Civil llevan detenido al acusado de tener a una niña como "esclava sexual".

FOTO: GUARDIA CIVIL | VÍDEO: Redacción Digital

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

El juicio a un hombre de 50 años por utilizar, presuntamente, a una niña de 12 años que trajo de Nigeria como esclava sexual en su casa de Algaida se ha aplazado este lunes a los próximos días 26 y 27 de marzo en la Sección Primera de la Audiencia de Palma, al anunciar el acusado que cambiaba de abogado. El fiscal pide para el procesado penas que suman 40 años de prisión por los supuestos delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre, agresión sexual a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y contra la intimidad.

Agentes de la USECIC de la Guardia Civil irrumpen en la finca de Algaida del ahora acusado de explotar sexualmente a la menor.

Agentes de la USECIC de la Guardia Civil irrumpen en la finca de Algaida del ahora acusado de explotar sexualmente a la menor. / GUARDIA CIVIL

Los hechos que se enjuiciarán a partir del 26 de marzo en la Audiencia de Palma se remontan a marzo de 2015. Entonces el ahora procesado viajó con una mujer a Nigeria y se alojó en la casa de la hermana de esta. Allí se presentó como una suerte de filántropo y convenció a esta, madre de tres hijas, para formalizar un matrimonio de conveniencia. La progenitora presentaba graves problemas económicos para la manutención de las tres niñas y este la convenció de que les proporcionaría un futuro mejor al trasladarse a Mallorca.

De acuerdo con el escrito del fiscal, el acusado pergeñó un plan para llevarse a la isla a una de las menores, que contaba entonces con siete años, despojándola de su familia para "convertirla en su esclava sexual y doméstica". Así, le dijo a esta que le sacaría de la pobreza al tiempo que se presentaba como "su Dios humano". Desde entonces, forzó a la menor mientras esta permanecía "embelesada" con sus promesas de un futuro mejor. Hasta el punto de que, según el ministerio público, generó en la pequeña "un fuerte sentimiento de dependencia emocional".

La primera vez que el hombre propuso a la madre contraer matrimonio con él, ella lo rechazó. Al año siguiente, este individuo volvió a Nigeria y convenció entonces a la progenitora de mejorar notoriamente su calidad de vida y la de sus hijas. Ella finalmente aceptó y este le propuso llevar con ella a la mayor de sus hijas para luego traer a las otras dos. El ahora encausado le regaló a la niña un teléfono móvil para mantener contacto con ella y para que le enviara imágenes sexuales suyas.

No fue hasta el año 2019 que este individuo consiguió traerse a la madre y a su hija mayor a Mallorca. Lo primero que hizo fue separar a la progenitora de la pequeña, que contaba con 12 años, e instó a esta a que se alquilara un piso, que encontró en Son Gotleu. A la niña la alojó en la casa de Algaida y le hizo firmar un contrato donde se establecía que tenían que mantener relaciones sexuales a diario. Ella accedía a estas violaciones "con la creencia de que de esta manera ella y su familia accedían a un futuro mejor". Las agresiones sexuales se prolongaron de manera ininterrumpida desde el 30 de noviembre de 2019 hasta el 15 de marzo de 2024.

Denuncia de su calvario a las oblatas

Durante este tiempo, este sujeto proporcionaba a la niña teléfonos móviles. Por un lado, lo hacía para mantener contacto permanente con ella y para que le enviara fotografías y vídeos de contenido sexual. También le instó para convencerla a amigas suyas para que le mandaran imágenes de ellas desnudas y con poses sexuales. El control férreo de ella en la casa de Algaida lo intensificó colocando cámaras de videovigilancia.

La menor dijo basta el 15 de marzo de 2024 y le relató el calvario que sufría a su madre. A partir de este momento, ambas se pusieron en contacto con las monjas oblatas, especialmente dedicadas a atender a las mujeres explotadas sexualmente. Estas denunciaron los hechos a la Guardia Civil. A raíz de una investigación, los efectivos del instituto armado irrumpieron en su casa de Algaida y procedieron a su detención. También le intervinieron una gran cantidad de material fotográfico y audiovisual de contenido sexual, mucho del elaborado por él mismo.

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