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Tribunales

La Fiscalía pide 31,5 años de cárcel a siete acusados de torturar a un discapacitado en Manacor

Los acusados le tatuaron penes en la cara, le sellaron los labios con pegamento y le cosieron los dedos de los pies durante un concurso organizado por la víctima

El ministerio público les imputa delitos de detención ilegal, lesiones y contra la integridad moral y reclama más de 18.000 euros de indemnización

Los siete acusados, al ser puestos a disposición judicial en el juzgado de Manacor.

Los siete acusados, al ser puestos a disposición judicial en el juzgado de Manacor. / B. RAMON

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

La Fiscalía pide cuatro años y medio de cárcel para cada uno de los siete acusados de torturar y retener a un hombre discapacitado en Manacor. Los sospechosos tatuaron penes y sujetadores a la víctima, le sellaron los labios con pegamento y le cosieron los dedos de los pies. Lo hicieron como parte de un concurso ideado por el perjudicado, que les había prometido un premio de 3.000 euros por cabeza si no superaba una serie de pruebas. El ministerio público, sin embargo, sostiene que los procesados eran conscientes de su discapacidad y de que, por tanto, "no podía prestar válidamente su consentimiento a los castigos". En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Diario de Mallorca, la Fiscalía precisa que el hombre sufre una discapacidad del 38 por ciento a consecuencia de un trastorno de inteligencia límite y que los sospechosos se aprovecharon para "hacer mofa" y someterlo a vejaciones, generando una situación "gravemente humillante", por lo que reclama más de 18.000 euros de indemnización para él. El juicio se celebrará en la Audiencia Provincial de Palma.

Los hechos ocurrieron entre los días 5 y 7 de marzo de 2021. Los siete procesados, narra la Fiscalía, participaron en un concurso titulado 'Cambia mi look o destrózalo" que la víctima había organizado a través de las redes sociales. El juego consistía en que el perjudicado debía superar una serie de pruebas consensuadas previamente. Si no lo conseguía, los participantes lograban una puntuación con la que optarían a un premio final de 3.000 euros cada uno. La víctima se comprometió a pagar estas cantidades "si ganaban sin superar ningún límite no consensuado entre las partes", detalla la Fiscalía.

Torturas y vejaciones

El concurso se llevó a cabo a lo largo de esos tres días en el domicilio de Manacor donde convivían dos de los acusados. Durante ese tiempo, los acusados sometieron al hombre discapacitado a diversas torturas "con el propósito de vejar" y "hacer mofa". La acusación detalla que le tatuaron dos penes en la frente y la cara, le rasuraron las cejas, le hicieron otro tatuaje de un sujetador en el pecho y la espalda, le inmovilizaron las muñecas con bridas, le sellaron los labios con pegamento y le cosieron los dedos de los pies. También le aplicaron cera ardiendo en el brazo para depilarle, le tiraron agua fría y le obligaron a pasear vestido de mujer por el interior de un supermercado "en contra de su voluntad".

El joven, en la calle Sant Miquel

La víctima, con un pene tatuado en la frente. / DM

El último día, cuando la víctima quiso marcharse de la vivienda, los siete procesados se lo impidieron. Lo retuvieron durante media hora, mientras le presionaban para que pagara la cantidad prometida. El hombre se negaba porque sostenía que habían sobrepasado los límites pactados. Finalmente, le dejaron irse y el perjudicado acudió a la Policía Nacional para presentar una denuncia. A consecuencia de las torturas, la víctima sufrió diversas lesiones y tuvo que ser atendida en un hospital. Los tatuajes no pudieron ser eliminados, lo que según la Fiscalía supone una secuela estética, y la experiencia le dejó además un cuadro de estrés postraumático.

Los sospechosos fueron detenidos por la Policía Nacional y el juez de guardia les dejó en libertad con sendas órdenes de alejamiento de la víctima. Todos han sostenido durante la investigación que desconocían la discapacidad del hombre y que todo lo hicieron a petición suya y sin coacción alguna. La Fiscalía, en cambio, argumenta que estaban al corriente de sus limitaciones intelectuales. Por ello les imputa de lesiones, detención ilegal y contra la integridad moral. Reclama por ellos cuatro años y medio de prisión, una multa de 600 euros y que indemnicen al perjudicado con 18.160 euros por las lesiones y las secuelas.

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