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Tribunales

El joven muerto en un robo en Inca falleció desangrado tras recibir tres puñaladas mortales

Jaume Llabrés fue atacado por la espalda, según han detallado las forenses en el juicio

El hombre que mató a un ladrón en su casa de Inca alega que fue agredido y pide su absolución

El hombre que mató a un ladrón en su casa de Inca alega que fue agredido y pide su absolución / B. Ramon

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

Jaume Llabrés, el joven de 33 años que murió al ser acuchillado durante un robo de marihuana en Inca, murió desangrado tras recibir tres puñaladas mortales de necesidad, según han detallado hoy en el juicio las forenses que practicaron la autopsia. Las especialistas han señalado que varias de esas cuchilladas se propinaron cuando la víctima estaba de espaldas y en movimiento, aunque no han podido confirmar si estaba huyendo de su agresor.

En la quinta sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma, las forenses han confirmado que Llabrés recibió “entre 12 y 15 puñaladas” y que tres de ellas eran mortales de necesidad porque afectaron a órganos vitales, como los pulmones. La víctima falleció al sufrir un shock hipovolémico por la gran cantidad de sangre que perdió. Sus posibilidad de sobrevivir tras la agresión eran “nulas”, han señalado.

Las expertas han precisado que al menos una de las heridas mortales se produjo cuando Llabrés estaba de espaldas y que varias de ellas revelan que hubo “lucha y forcejeo” con el agresor. También han detallado que en el joven presentaba una herida de arma blanca importante en el antebrazo, típica de los movimientos de defensa.

Respecto al arma del crimen han apuntado que fue un “objeto cortante con filo” y que todas las heridas detectadas en el cadáver presentaban forma de ojal, por lo que son compatibles con un cuchillo de cocina.

El juicio continuará el próximo lunes con la declaración de los cuatro acusados. La Fiscalía imputa al dueño de la finca, Sebastián M.G., acusado de matar a punaladas a Jaume Llabrés, un delito de homicidio y reclama una condena de 15 años de cárcel, mientras que los abogados de los familiares de la víctima, que ejercen la acusación particular, le acusan de asesinato y piden 25 años de prisión.

La defensa, por su parte, solicita la absolución. En el banquillo se sientan también tres acusados de participar en el robo junto a Llabrés. La Fiscalía reclama sendas penas de 11 meses de cárcel para cada uno de ellos, mientras Sebastián M.G. solicita tres años de prisión por cabeza.

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