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El joven muerto durante un robo de marihuana en Inca recibió 12 cuchilladas

"Si tenían tanto miedo, ¿por qué no llamaron a la Guardia Civil? ¿Por qué fue detrás de él para rematarlo?", se pregunta en el juicio la hermana del fallecido

El hombre que mató a un ladrón en su casa de Inca alega que fue agredido y pide su absolución

El hombre que mató a un ladrón en su casa de Inca alega que fue agredido y pide su absolución / B. Ramon

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

Jaume Llabrés, el joven de 33 años que murió al ser atacado durante un robo de marihuana en una finca de Inca en septiembre de 2020, recibió 12 cuchilladas. Así lo ha revelado el fiscal durante el juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma contra el propietario de la vivienda, que se enfrenta a peticiones de hasta 25 años de prisión por asesinato.

La hermana de Llabrés, que ha declarado como testigo en la cuarta sesión del juicio, ha definido al joven como "noble y generoso" y ha argumentado que "estaba enfermo" por su adicción a las drogas. "Él nunca habría hecho lo que le hicieron", ha afirmado. "Todos los días me hago la misma pregunta: ¿por qué, si tenían tanto miedo, no llamaron a la Guardia Civil", ha dicho en alusión a la reacción del dueño de la finca donde falleció su hermano. "¿Por qué se ensañó de esa manera? ¿Por qué cuando le pedía que parara no paró y fue detrás de él para rematarlo?", se ha preguntado.

El padre de la víctima, por su parte, se ha dirigido directamente al jurado popular para pedir "justicia". "Tengo una pena interior que me está consumiendo. Ese dolor me ha llevado a tener un cáncer maligno. Solo le pido al jurado que, si yo no estoy, haga justicia", ha reclamado.

Un médico del 061 que atendió a Llabrés en el lugar de los hechos ha explicado que había perdido mucha sangre y presentaba una "gran herida" en el hemitórax izquierdo. "A primera vista parecía una herida mortal", ha precisado. El doctor ha señalado que intentaron reanimar al joven, pero solo pudieron confirmar su fallecimiento. El fiscal, durante este interrogatorio, ha revelado que Llabrés recibió "12 cuchilladas".

Tres especialistas de la Guardia Civil, que han comparecido como peritos, han detallado que el cadáver presentaba dos puñaladas junto al corazón y varias más en el torso, el antebrazo y los costados. Por su disposición, consideran que varias de ellas las recibió "cuando estaba de espaldas, saliendo o huyendo". Los investigadores han detallado que en la vivienda del acusado encontraron diversas armas, pero ninguna de ellas pudo ser identificada cama la utilizada en la agresión. Sin embago, se han mostrado convencidos de que un cuchillo que apareció junto al fregadero fue el que causó las heridas mortales a Llabrés. "Es compatible con las lesiones que presentaba" y había sido "lavado", ya que no encontró ni una sola evidencia en él. Los agentes han considerado que Sebastián M.G. "modificó el escenario para ocultar el crimen". "Cuenta una historia que no cuadra para nada", han resumido.

El cuñado del principal acusado ha contado que horas antes del crimen sorprendió a unos intrusos en la finca, que al parecer habían entrado a robar marihuana. "Vi gente dentro de la finca que no debía estar ahí, solté un grito y se fueron", ha narrado. Sobre lo ocurrido por la tarde, solo ha dicho que su hermana le llamó para explicarle "que habían ido a robar a casa". "Lo de las cuchilladas me lo dijo un guardia cuando llegué", ha dicho sobre la agresión mortal.

La Fiscalía imputa al dueño de la finca, Sebastián M.G. un delito de homicidio y reclama una condena de 15 años de cárcel, mientras que los abogados de los familiares de la víctima, que ejercen la acusación particular, le acusan de asesinato y piden 25 años de prisión. La defensa, por su parte, solicita la absolución. En el banquillo se sientan también tres acusados de participar en el robo junto a Llabrés. La Fiscalía reclama sendas penas de 11 meses de cárcel para cada uno de ellos, mientras Sebastián M.G. solicita tres años de prisión por cabeza.

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