Tribunales
La mujer del acusado de matar a un ladrón en su casa de Inca: "Mi marido no iba armado. Un señor le atacó y hubo un forcejeo"
La pareja de Sebastián M.G. asegura que uno de los intrusos se abalanzó sobre él "con algo en la mano"
La madre del joven fallecido afirma que "podía ser un toxicómano, pero no era mala persona"

Los acusados, durante el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma. / B. Ramon

La mujer del hombre acusado de matar a un ladrón que entró en su finca para robar marihuana en Inca ha asegurado hoy en el juicio que su marido fue "atacado" por los intrusos. "Mi marido no iba armado. Un señor le atacó, llevaba algo en la mano, y hubo un forcejeo", ha declarado la mujer de Sebastián M.G. en el juicio. En su comparecencia como testigo, no ha precisado cómo la víctima sufrió las gravísimas heridas que le causaron la muerte y ha señalado que pasaron "mucho miedo" durante el robo en su vivienda.
"Estábamos tomando café, los perros ladraron y mi marido salió a ver qué pasaba", ha señalado la testigo sobre lo ocurrido en la tarde del 24 de septiembre de 2020 en su finca del Camí de Can Batle, a las afueras de Inca. "Mi marido no iba armado", ha puntualizado. Según su versión, Sebastián M.G. gritó pidiendo socorro y ella decidió salir de la vivienda. "Vi a mi marido a lo lejos y que alguien iba hacia él. Me asusté muchísimo, me quedé como paralizada", ha contado. "Me pareció ver a otra persona que se acercaba y mi marido me dijo que me metiera dentro de casa".
Forcejeo
En otro momento de su interrogatorio, la mujer ha añadido que presenció un "forcejeo" entre uno de los intrusos y su marido. "El señor estaba atacando a mi marido y forcejeaban", ha precisado. Entonces regresó al interior del inmueble, donde estaba su madre. No vio ya nada más hasta que Sebastián M.G. entró en la casa. "Dijo: 'han entrado unos hombres y son peligrosos. Estábamos asustadísimos. Era una situación de miedo absoluto. Yo no he vivido algo así en mi vida", ha contado.
La mujer ha afirmado que su marido no hizo entonces alusión a que nadie hubiera resultado herido durante el intento de robo y que, como "iba manchado" y tenía algunas heridas, fue a ducharse tras alertar de lo ocurrido a las fuerzas de seguridad.
Sobre las plantas de marihuana que los ladrones pretendían llevarse, ha explicado que eran "compartidas" con su hermano y que Sebastián M.G. hacia un uso terapeútico de la droga, que utilizaba para paliar el dolor que sufría por una dolencia crónica.
"No era mala persona"
En la tercera sesión del juicio ha declarado también la madre del joven fallecido, Jaume Llabrés, que tenía 33 años. La mujer ha contado que su hijo sufría problemas de drogadicción desde tiempo atrás y que había estado en prisión por cometer robos para poder comprar estupefacientes. "Podía ser un toxicómano, pero no era mala persona", ha afirmado. "Cometía hurtos para consumir, nunca actuó con violencia", ha precisado. Según ha explicado, el robo de la marihuana en el que acabó muriendo Llabrés se gestó en la cárcel. El compañero de celda de su hijo le contó que había una "gran plantación" en la finca de Inca donde ocurrieron los hechos. "Sebastián no solo ha matado a Jaume. Me ha matado a mí y a mi hija, porque no volveremos a ser las mismas", ha dicho entre sollozos.
La Fiscalía imputa a Sebastián M.G. un delito de homicidio y reclama una condena de 15 años de cárcel, mientras que los abogados de los familiares de la víctima, que ejercen la acusación particular, le acusan de asesinato y piden 25 años de prisión. La defensa, por su parte, solicita la absolución. En el banquillo se sientan también tres acusados de participar en el robo junto a Llabrés. La Fiscalía reclama sendas penas de 11 meses de cárcel para cada uno de ellos, mientras Sebastián M.G. solicita tres años de prisión por cabeza.
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