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El alcalde de Cercs critica el mal estado de la carretera tras el accidente en el que murieron los dos niños mallorquines

Urbici Malagarriga ha enviado una carta a la Generalitat en la que reclama medidas urgentes para frenar la elevada siniestralidad del Eix del Llobregat

Urbici Malagarriga, alcalde de Cercs

Urbici Malagarriga, alcalde de Cercs / Anna Costa /Arxiu

Eduard Font Badia

El alcalde de Cercs, Urbici Malagarriga, ha enviado una carta a la consellera de Territorio de la Generalitat , Sílvia Paneque, y al director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, en la que reclama medidas urgentes para frenar la elevada siniestralidad del Eix del Llobregat (C-16) a su paso por el municipio. La protesta llega tras la muerte de dos niños mallorquines en un accidente de tráfico ocurrido el pasado 29 de diciembre en el punto kilométrico 101, a la altura de Cercs.

En las últimas horas se ha confirmado el fallecimiento del niño de 5 años, que permanecía ingresado en el Hospital Parc Taulí de Sabadell. Su hermano, de 4 años, murió pocas horas después del accidente. Mientras, los padres, una pareja mallorquina de 40 y 41 años, continúan ingresados en el Vall d’Hebron y en la Mútua de Terrassa, respectivamente, recuperándose de las graves lesiones que sufrieron en el siniestro.

En la carta, el alcalde Urbici Malagarriga pone el foco en dos puntos concretos de la vía, los kilómetros 101 y 106,9, donde se han concentrado los últimos accidentes graves. «Se ha hablado tanto del desdoblamiento que se ha acabado abandonando el mantenimiento de la carretera», lamenta el alcalde. En la carta, el Ayuntamiento plantea soluciones para ambos tramos que no pasan por grandes obras, sino por intervenciones sencillas que, sostiene, podrían salvar vidas.

En el caso del kilómetro 101, Malagarriga considera que «solo haría falta prolongar 200 metros la bionda que separa los dos sentidos», ya que más al sur existe un tramo similar. Además, el consistorio propone reforzar la señalización para reducir la velocidad e instalar un firme antideslizante.

El alcalde señala que, en ambos puntos, la configuración de la carretera favorece que los vehículos que circulan hacia el sur a una velocidad inadecuada puedan perder el control e invadir el carril contrario, el de subida.

El accidente del 29 de diciembre se produjo sobre las nueve de la noche, en la C-16, a la altura del kilómetro 101, cerca de Cercs. Un coche de alquiler en el que viajaba una familia mallorquina —la pareja y sus dos hijos —, que se dirigía hacia la Cerdanya, chocó frontalmente contra otro vehículo que circulaba en sentido sur, ocupado únicamente por su conductor, que también fue trasladado con heridas graves. El aviso al 112 lo dio un bombero fuera de servicio.

No era la primera vez que ese punto registraba un siniestro mortal. El 1 de marzo del año pasado falleció allí una mujer de 59 años, vecina de Barcelona, que viajaba en el asiento trasero de un turismo implicado en una colisión frontal entre dos coches. Según el alcalde, en ese tramo coinciden el final de un doble carril y la salida del túnel.

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