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Juicio a un profesor por acoso a una familia y exhibicionismo en Llucmajor

La acusación particular reclama seis años de cárcel por espiar a una mujer y sus hijas en la piscina del domicilio y por masturbarse delante de una de las chicas y una amiga, de doce y catorce años

El juicio se celebrará en el edificio de Vía Alemania, en Palma.

El juicio se celebrará en el edificio de Vía Alemania, en Palma. / B.RAMON

Palma

Un juzgado de lo penal de Palma juzgará a un hombre de 54 años, profesor de instituto, por espiar a su vecina y sus hijas cuando estaban en la piscina de su domicilio, un chalé de una urbanización de Llucmajor, y por masturbarse en una ocasión delante de una de las chicas y una amiga, de doce y catorce años. La acusación particular reclama una pena de seis años de prisión por cinco delitos de acoso y uno de exhibicionismo, mientras que la Fiscalía solo le acusa de exhibicionismo y pide para el acusado nueve meses de cárcel.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los hechos habrían ocurrido el 6 de abril de 2024 en una urbanización de Llucmajor. El hombre, de 54 años y que trabaja como profesor, se habría acercado a la valla del chalé de sus vecinos, donde en la piscina había dos niñas, de doce y catorce años. El hombre, consciente de que las menores le estaban viendo, primero «comenzó a tocarse ostensiblemente los genitales por encima del pantalón» y luego se masturbó mostrando sus genitales. Tras ser denunciado, un juzgado le impuso la prohibición de acercarse a menos de 150 metros del domicilio.

El fiscal considera que el acusado cometió un delito de exhibicionismo y reclama para él una pena de nueve meses de cárcel.

Acusación particular

La acusación particular, que representa a la familia, una mujer con varias hijas menores, le acusa, además de exhibicionismo, de cinco delitos de acoso. Según su relato, entre 2022 y 2024 se dedicó a acechar a su vecinas en numerosas ocasiones. Acudía regularmente a las inmediaciones del domicilio siempre con el teléfono móvil en la mano, las enfocaba y alumbraba para que le vieran el torso desnudo, y también las espiaba cuando tomaban el sol, se duchaban en la piscina o se cambiaban en su habitación.

Tanto el fiscal como la acusación particular coinciden en que la conducta del acusado provocó reacciones de ansiedad en las víctimas. La acusación particular añade que la mujer y sus hijas han sufrido una sensación de inseguridad en su propia casa y que han dejado de salir a pasear en bicicleta, nadar en la piscina de su casa o usar la ducha exterior. También han experimentado temor a quedarse solas en casa.

La acusación particular considera estos hechos constitutivos de cinco delitos de acoso y por cada uno de ellos pide un año de prisión, así como otro año por el delito de exhibicionismo. Su petición total de pena será pues de seis años de cárcel.

Está previsto que el juicio se celebre en un juzgado de lo penal de Palma.

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