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Resumen del año

La caída de la mafia que quería inundar Balears de droga

La operación ‘Manso-Enroque Bal’ desmantela una poderosa red que traía ingentes alijos de cocaína a las islas para repartirlos después por toda Europa

Policía y Guardia Civil han detenido a 76 personas y se han incautado de 687 kilos de cocaína, 2.500 de hachís y 1,5 millones de euros

Parte de la droga intervenida en la operación.

Parte de la droga intervenida en la operación. / MANU MIELNIEZUK

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

En uno de los mayores golpes al narcotráfico de la historia de Balears, la Policía y la Guardia Civil han desmantelado una de las organizaciones criminales más poderosas de las que han caído en las islas. Con la mafia albanesa como cabeza de cartel, la operación ‘Manso-Enroque Bal’ ha destapado una gigantesca red de narcos que quería «inundar» de droga el archipiélago y en la que según las pesquisas participaban un abogado y un inspector de Policía. Los números dan cuenta de la magnitud del operativo: 76 detenidos, 687 kilos de cocaína, 2.500 kilos de hachís y 1,5 millones de euros intervenidos.

Stefan Milojevic, el persunto cabecilla de la organización, en los juzgados de Palma.

Stefan Milojevic, el persunto cabecilla de la organización, en los juzgados de Palma. / Ana B. Muñoz

La investigación se coció a fuego lento durante dos años y empezó tras el hallazgo de una pequeña plantación de marihuana en Llucmajor. Los investigadores fueron tirando del hilo poco a poco y acabaron topándose con un imponente entramado que traía a Mallorca y Eivissa, desde Sudamérica y el norte de África, enormes alijos de cocaína y hachís. La organización estaría liderada por Stefan Milojevic, considerado el «principal brazo ejecutor» de la mafia albanesa y que se jactaba en las conversaciones intervenidas de haber traído 53 cargamentos de droga al archipiélago.

675 kilos de cocaína

La investigación no fue sencilla, ya que la banda utilizaba importantes medidas de seguridad y contravigilancia, llegando a colocar balizas de seguimiento en vehículos policiales para controlar sus movimientos. La operación culminó el pasado verano, tras la incautación de un alijo de 675 kilos de cocaína en un camión que viajó en ferri de Eivissa a Valencia. Las primeras detenciones se precipitaron tras una filtración: el inspector de Policía Faustino Nogales, antiguo jefe de un grupo antidroga, habría alertado a los líderes de la organización de que estaban siendo investigados.

El inspector Faustino Nogales, cuando fue conducido al juzgado de Palma, el 14 de agosto.

El inspector Faustino Nogales, cuando fue conducido al juzgado de Palma, el 14 de agosto. / Manu Mielniezuk / MANU MIELNIEZUK

Nogales, Stefan Milojevic, el abogado Gonzalo Márquez -acusado de crear un entramado societario para blanquear dinero de la droga- y sus principales colaboradores fueron arrestados el 11 de agosto y desde entonces están presos. Según la investigación, la banda liderada por Milojevic utilizaba sus contactos con la mafia albanesa para llevar a Eivissa enormes alijos. Una parte de la droga acababa en Mallorca y el resto viajaba a la península para ser distribuida por Europa.

Una gran red

El arresto de los presuntos líderes de la red fue solo el principio. En diferentes fases durante los meses siguientes, la Policía y la Guardia Civil llevaron a cabo media docena de operativos para desmantelar diferentes grupos de narcotraficantes, clientes de la organización de Milojevic, que le compraban estupefacientes al por mayor para venderlos luego en puntos como Son Banya, Son Gotleu y La Soledat, así como en la Part Forana de Mallorca. Los investigadores han detenido en total a 76 personas y han cortado una de las principales vías de llegada de drogas a Balears.

Los investigadores han recurrido en esta investigación a medidas insólitas en las islas, como la instalación de micrófonos en domicilios para grabar conversaciones. Las defensas sostienen que el caso debe ser anulado por irregularidades en la instrucción.

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