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Juicio por violar a un joven en Inca tras quedar en Grindr: "Su intención evidente era hacerme daño y retenerme"

La fiscal ha pedido en la Audiencia de Palma para el acusado una pena de diez años de prisión

El acusado de violar a un joven en su domicilio de Inca, en el juicio en la Audiencia de Palma.

El acusado de violar a un joven en su domicilio de Inca, en el juicio en la Audiencia de Palma. / Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

"Su intención era evidente de hacerme daño y de retenerme allí". Con estas palabras, un joven ha descrito este lunes en la Sección Primera de la Audiencia de Palma la supuesta agresión sexual sufrida a manos de un hombre en su domicilio de Inca después de haber quedado a través de Grindr. La fiscal ha pedido para el acusado una pena de diez años de prisión por un presunto delito de violación y que indemnice a la víctima con 20.000 euros.

Los hechos ocurrieron sobre las cuatro de la tarde del 6 de julio de 2019 en un domicilio de Inca. El dueño quedó con un joven en su domicilio de Inca después de contactar con él, a través de la aplicación Grindr, para mantener contactos homosexuales. Este le puso como condición que le tenía que abonar 80 euros. Sin embargo, al traspasar el umbral de la puerta, todo se trastocó y se convirtió en una suerte de pesadilla.

"No hubo consentimiento, él lo sabía y disfrutaba del acto como algo sádico", ha explicado el denunciante. Este ha afirmado que conocía el domicilio de una otra ocasión de haber quedado con él, aunque las relaciones quedaron entonces "en preliminares". Este ha indicado que pensaba que no era la misma persona.

Nada más entrar, todo lo acordado previamente se vio bruscamente trastocado. El ahora acusado cerró la puerta con llave para no permitirle salir. Después se entabló un forcejeo antes de que le tirara al suelo. El denunciante ha asegurado que le violó de tres formas distintas sin que mediara su consentimiento. Con los dedos, con un consolador. Y, por último, introduciéndole el pene. "Le pedí por favor que utilizara el preservativo, pero no me hizo caso", ha precisado.

"Me incitaba a pelear con él. Estaba desafiante. Algo sádico. Como si disfrutase del conflicto físico y la humillación. Me tiró al suelo y hurgó en la cartera para robarme y me bajó los pantalones", ha recalcado el denunciante durante su declaración. Este ha afirmado que llegó a tener miedo. "Pensaba que estaba dispuesto a matarme o algo", ha indicado. Solo cuando alguien llamó a la puerta, le permitió salir del domicilio sin pagarle los 80 euros, que habían acordado previamente.

"Quería probar algo nuevo"

Por su parte, el acusado ha reconocido que hubo dicho encuentro, aunque negó que hubiera forzado al denunciante. "No soy homosexual, pero quería probar algo nuevo", ha puntualizado. Al contrario que el denunciante, este ha asegurado que el encuentro sexual fue consentido, aunque supuestamente se arrepintió y le instó a que se marchara sin llegar a consumar y tampoco le pagó el dinero acordado".

Al término de la vista, la fiscal se ha ratificado en su petición inicial de diez años de prisión para el acusado. Esta asegurado que la denuncia cumple todos los requisitos para considerarse verosímil la supuesta agresión sexual. En este sentido ha resaltado la "persistencia en el tiempo", y que dicha denuncia es "espontánea, veraz, creíble y sincera". Mientras que la defensa del procesado ha pedido la absolución de este al apreciar "contradicciones" en el testimonio del denunciante.

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