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Investigación

Mafia china en Mallorca: prisión para siete acusados de explotar a mujeres asiáticas en burdeles de Palma

La investigación apunta a una red criminal que traficaba con personas y drogas, concertaba matrimonios fraudulentos y blanqueaba dinero

Dos de los acusados, hoy al ser puestos a disposición judicial en Palma.

Dos de los acusados, hoy al ser puestos a disposición judicial en Palma. / GUILLEM BOSCH

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

El juez ha decretado hoy el ingreso incondicional en prisión de siete de los doce detenidos por explotar a mujeres chinas en prostíbulos de Palma. Algunas de las víctimas, que llegaban a la isla engañadas con falsas promesas de trabajo, habrían sufrido agresiones físicas y sexuales por parte de los acusados, señala el auto judicial, al que ha tenido acceso Diario de Mallorca. La investigación policial señala a los sospechosos -todos chinos menos un español- como miembros de una red mafiosa que traficaba con personas y drogas, organizaba matrimonios fraudulentos y blanqueaba los beneficios de las actividades ilegales. La Policía Nacional ha decomisado numerosas armas blancas, drogas y 186.775 euros en efectivo en la operación, que sigue abierta.

El magistrado imputa a los siete encarcelados un rosario de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, relativos a la prostitución, agresión sexual, pertenencia a organización criminal, contra la salud pública, favorecimiento de la inmigración ilegal y blanqueo de capitales. La Policía Nacional, según consta en sus informes, descubrió la presencia en Palma de dos organizaciones dedicadas principalmente a captar y trasladar a Mallorca a mujeres chinas en situación de vulnerabilidad. Las engañaban con promesas de falsos trabajos en la isla para luego obligarlas a ejercer la prostitución en tres burdeles situados en las calles Avinyó, Son Pontivic y Bisbe Pascual.

Agresiones sexuales

Las víctimas eran obligadas a ejercer la prostitución las 24 horas del día y los siete días de la semana, señala el juez, sin usar protección. Además, debían vender drogas y sustancias potenciadoras de la actividad sexual los clientes. Algunas de las mujeres denunciaron haber sido violadas por los cabecillas de la red. Las organizaciones regularizaban la situación en España de las víctimas mediante matrimonios fraudulentos concertados y empadronamientos falsos, según las pesquisas.

Las grandes cantidades de dinero obtenidas eran lavadas mediante la compra de inmuebles y otras inversiones. Parte de los beneficios eran enviados a China a través de otras redes criminales especializadas en esta actividad.

Un casino clandestino

La Policía Nacional detectó durante la investigación que un restaurante chino de Palma controlado por uno de los acusados era también un "casino clandestino", donde se reunían migrantes asiáticos para jugar de forma ilegal y se ofrecían préstamos de dinero.

Tras varios meses de investigaciones, los agentes encargados del caso arrestaron el pasado martes por la tarde a doce acusados y llevaron a cabo varios registros, tanto en los prostíbulos como en los domicilios de los sospechosos. La Policía se incautó de multitud de armas, como pistolas táser y de aire comprimido, puñales, cuchillos, katanas, nunchakus y estrellas ninja. También decomisó 186.775 euros en efectivo y cantidades menores de libras esterlinas y yuanes, así como relojes y bolsos de lujo, coches de alta gama y diversas cantidades de cocaína, éxtasis y LSD.

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