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Un ladrón se mimetizaba para robar a turistas en hoteles y restaurantes del centro de Palma por valor de 18.000 euros

El delincuente se mimetizaba como turista para no sustraer los objetos de valor sin despertar sospechas

Un agente de la Policía Nacional en la Comisaría Centro.

Un agente de la Policía Nacional en la Comisaría Centro. / POLICÍA NACIONAL

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

Un delincuente se mimetizaba como turista para adentrarse en hoteles y restaurantes del centro de Palma y sustraer al descuido objetos de valor disimuladamente de los verdaderos clientes sin despertar sospechas. Agentes de la Policía Nacional han detenido a este malhechor en las inmediaciones de otro establecimiento, donde se preparaba para perpetrar otro golpe, por un presunto delito de hurto continuado por valor de 18.000 euros.

La investigación se remonta al pasado mes de noviembre. Agentes del Grupo de Policía Judicial de la Comisaría Centro de la Policía Nacional iniciaron las pesquisas para esclarecer numerosos delitos de hurto, que habían tenido lugar en hoteles y en diversos restaurantes del centro de Palma.

Las víctimas de este delincuente siempre respondían a un mismo perfil. Todas ellas eran turistas extranjeros, que se encontraban visitando el centro de Palma o alojándose en hoteles de esta zona. El momento del chequeo era uno de los más propicios para que este les sustrajera algunas de sus pertenencias sin que se percataran de ello. Luego los echaban en falta. El botín consistía, sobre todo, en relojes de alta gama, bolsos y carteras de conocidas y prestigiosas marcas, reproductores de música e importantes cantidades de dinero en divisas extranjeras. Todo se valoró en 18.000 euros.

Sin despertar sospechas

Las primeras indagaciones ya determinaron que todas estas fechorías habían sido cometidas por un único individuo. Este se hacía pasar por turista, con una indumentaria idéntica a los reales, con lo que lograba mimetizarse completamente con ellos. Tanto su vestimenta como sus complementos le permitían pasar desapercibido. De esta manera accedía a la recepción de estos céntricos hoteles o a las terrazas de conocidos restaurantes. Ante el menor descuido de su víctima potencial, reaccionaba de inmediato sustrayendo bolsos, carteras y otros efectos antes de abandonar el lugar sin despertar sospechas.

Una vez que el sospechoso se encontraba plenamente identificado, la investigación se centró en tratar de dar con su paradero. Al no se posible en un primer momento, se interesó su búsqueda, localización y detención. Finalmente, cuando el ladrón se encontraba cerca de uno de los locales donde había perpetrado alguno de los hurtos, los agentes le detuvieron y le trasladaron a dependencias policiales.

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