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Tribunales

Condenado a seis años de cárcel por colarse en casa de una mujer y desfigurarle la cara con una espátula en Palma

El hombre acosó durante meses a la víctima, trabajadora de una ONG de ayuda a indigentes de la que él era usuario

En el juicio se ha declarado autor de delitos de intento de asesinato, lesiones, acoso y allanamiento de morada

El hombre condenado, durante la vista celebrada hoy en la Audiencia Provincial de Palma.

El hombre condenado, durante la vista celebrada hoy en la Audiencia Provincial de Palma. / M.O.I.

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Palma

Un hombre ha sido condenado a seis años de prisión por intentar asesinar a una trabajadora social tras acosarla durante meses en Palma. El procesado, usuario de la ONG de ayuda a indigentes en la que trabajaba la víctima, acabó colándose en su casa y le rajó la cara con una espátula. En el juicio celebrado hoy en la Audiencia Provincial, ha reconocido los hechos y se ha declarado autor de delitos de asesinato en grado de tentativa, lesiones, acoso y allanamiento de morada tras el acuerdo alcanzado entre la fiscal, su abogado y el letrado de la víctima, que ejercía la acusación particular. El pacto incluye una indemnización de 122.000 euros para la perjudicada.

La sentencia relata que el acusado, de 69 años, conoció a la víctima porque estaba en un programa de la ONG para la reintegración de personas sin hogar. A partir de septiembre de 2024, el hombre empezó a insinuarse y a buscar acercamientos íntimos con la mujer, que se sintió acosada y pidió a la entidad dejar de realizar su labor con el procesado. Sin embargo, el hombre empezó a seguir a la víctima, vigilándola en sus desplazamientos diarios y buscando encuentros con ella.

"Sé dónde vives"

La situación se agravó con el paso del tiempo y a finales de ese año se produjeron varios incidentes en los que el hombre abordó a la mujer en las inmediaciones de su casa y le hizo proposiciones sexuales tanto en persona como a través de las redes sociales. “Sé dónde vives, será peor si me ignoras", le decía. El 14 de diciembre de 2024, hacia las diez de la noche, el acusado se coló en la vivienda de la víctima para matarla. Se descolgó desde la terraza comunitaria hasta el balcón, partió una espátula para utilizarla como arma y se quedó observando desde fuera como la mujer cenaba con unas amigas. Esperó dos horas hasta que ellas se marcharon y la atacó cuando ella salió a la terraza para dejar una escoba.

De forma inesperada y sorpresiva, se abalanzó sobre ella, la insultó y le dijo que iba a matarla. Empezó a hacerle cortes con la espátula hasta que ella pudo zafarse y trató de huir. No lo consiguió y el hombre la cogió, la llevó a un dormitorio y le rajó la cara y las manos. La mujer pudo finalmente salir del piso y bajó ocho piso hasta la calle, tocando las puertas de sus vecinos y pidiendo ayuda mientras el hombre iba tras ella. Ya en la vía pública, un testigo la atendió y el agresor se dio a la fuga. La mujer sufrió graves lesiones y tuvo que ser trasladada a un hospital. Le han quedado numerosas cicatrices en la cara y padece secuelas psicológicas muy importantes.

Cuatro delitos

El sospechoso fue detenido por la Policía Nacional días después e ingresó en prisión provisional. La Fiscalía y la acusación particular le imputaron delitos de intento de asesinato, acoso, lesiones y allanamiento de morada, por los que reclamaron penas que sumaban 25 años de prisión.

El juicio debía celebrarse ante un jurado popular, pero el acuerdo alcanzado entre las partes ha evitado que tuviera que formarse. El procesado ha reconocido los hechos ante el magistrado que presidía la vista oral y se ha conformado con una condena de seis años de prisión, una orden de alejamiento de la víctima de 20 años y una indemnización 122.400 euros. La sentencia ya es firme.

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