Tribunales
Piden tres años de cárcel a una pareja por espiar a sus vecinos con cámaras
La Fiscalía les imputa un delito contra la intimidad por enfocar los dispositivos hacia la vivienda de los afectados en Santa Eugènia

Los dos acusados, ayer en un juzgado de lo penal de Palma. / M.O.I.

La Fiscalía pide sendas condenas de un año y medio de prisión para una pareja acusada de espiar con cámaras a sus vecinos, con los que están enfrentados, en Santa Eugènia. El ministerio público señala que los procesados instalaron los dispositivos en su vivienda pero enfocando a la de los perjudicados, para quienes solicita 4.000 euros de indemnización. En la vista previa celebrada ayer no hubo acuerdo entre las partes y la jueza señaló el juicio para el año próximo.
Los hechos ocurrieron hace un año, a principios de noviembre de 2024. Los dos sospechosos, detalla la Fiscalía, colocaron cámaras en la puerta de acceso a su domicilio y en la terraza que da al garaje, ambas enfocadas hacia la vivienda contigua.
El ministerio público precisa que las víctimas se sintieron «vigiladas en todo momento» e imputa a los procesados un delito contra la intimidad. Además de la pena de prisión y la indemnización, solicita sendas multas de 4.500 euros.
Suscríbete para seguir leyendo
- Multa de 380.000 euros por construir una plaza de toros y un helipuerto ilegales en una finca de Esporles
- Llega la borrasca Emilia: así afectará a Mallorca
- Altercado en un avión en el aeropuerto de Palma: así se inició la trifulca
- La ITV de Son Castelló suspende las inspecciones durante tres meses por obras urgentes
- Los técnicos con carné C dejan de conducir las nuevas ambulancias desde este lunes en Baleares
- Paco Garrido anuncia sus villas turísticas ilegales para fiestas de Navidad con el reclamo de su hermano famoso
- Grandes hoteleros y el empresario Víctor Madera se quedan sin plazas turísticas para proyectos en edificios singulares en Mallorca
- Las voces de la exclusión residencial en Mallorca: 'Tengo tres hijos y quieren que pague 600 euros más de alquiler, no puedo ni dormir