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Crónica de un incendio (y de una muerte anunciada) en El Vivero: los vecinos denunciaron el deteriorado estado mental de la fallecida en los servicios sociales

"A partir de marzo entró en un desfase mental. Nos insultaba a gritos y nos amenazaba mientras acumulaba trastos en su casa y en el edificio", resalta un residente

VÍDEO | Muere una mujer en el incendio de un piso en el barrio de El Vivero de Palma

Redacción Digital

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

Palma

"La burocracia y la mala gestión de los Servicios Sociales y de Sanidad han causado este incendio y la muerte de esta mujer", resalta con contundencia un vecino del número 15 de la calle Ametler en el barrio palmesano de El Vivero. Los vecinos habían denunciado en reiteradas ocasiones el deteriorado estado mental de Sacramento, conocida en el barrio por Menchu. Esta padecía síndrome de Diógenes y la acumulación de trastos y basura traspasaba las lindes de su propia casa. Los efectos de su enfermedad los hacía extensivos al edificio, colocando basura por doquier y amenazando e insultando a todo aquel que osara retirarla.

"A partir de marzo había entrado en un desfase mental y no escuchaba a nadie", resalta este vecino. "Lo denunciamos hace unos meses a los servicios sociales de El Rafal y nos hicieron dos recomendaciones. Si había peligro para la integridad de esta persona, llamar al 091. Si peligraba la integridad de los vecinos, llamar a los Bomberos y a la Policía", subraya. Los intentos desesperados de los vecinos por agilizar su internamiento en un centro, ante el peligro inminente que suponía el estado mental de esta mujer de 64 años, toparon frontalmente con la burocracia. "Nos decían que no se podía hacer nada. Estaba pendiente de los análisis psiquiátricos y de una sentencia judicial", abunda este residente.

Ahora que se ha consumado el desastre del incendio del domicilio y la muerte de esta mujer, vecinos del número 15 de la calle Ametler de Palma no cejan en su empeño en depurar responsabilidades para que algo así no vuelva a ocurrir. "Buscamos a los responsables para revisar todos los protocolos. Ha sido un peligro latente para todos", puntualiza este vecino indignado.

"Cómplice de la tragedia"

Esta mujer tenía dos hijas y una nieta. Hacía algunas semanas que una de ellas acudió a interesarse por su madre, pero desistió al poco tiempo. "Las hijas estaban desbordadas. No sabían qué hacer. Buscaron un asistente social, que ha sido cómplice de la tragedia", insiste este vecino. No obstante la opinión de este residente la comparte todo el vecindario del edificio donde se ha declarado esta madrugada el incendio con fatales resultados.

Al parecer unos veinte días antes del devastador incendio en la casa, asistentes sociales se personaron en la vivienda de la mujer para instarle a que se marchara internada a un centro por su propia voluntad. Ella se negó en rotundo y les dijo que se quedaría en su casa. Los peores presagios se han materializado la madrugada de este martes.

Otros vecinos de la misma planta de la fallecida alertaban del hediondo olor que salía del domicilio de esta mujer a medida que han subido las temperaturas. "Olía como en un cementerio", expresa uno de estos vecinos. "Tuvimos mucha suerte porque el viento sopló hacia su casa. Si sopla hacia la nuestra, las bombonas de butano podrían hacer estallado".

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