Sergi Torrandell: «No he notado el apoyo de este equipo de gobierno a mi jefatura»

Jefe de la Policía Local de Llucmajor. Tras 37 años como policía, Sergi Torrandell (Palma, 1964) ha pedido el paso a la segunda actividad y dejar el mando de la Policía Local de Llucmajor por desavenencias con el actual equipo de gobierno municipal. Subinspector de la Policía de Palma, jefe de la Policía de Marratxí y director de Interior jalonan su brillante trayectoria. 

Sergi Torrandell, jefe de la Policía Local de Llucmajor, en su despacho en el cuartel.

Sergi Torrandell, jefe de la Policía Local de Llucmajor, en su despacho en el cuartel. / L. MARINA

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

¿Cómo tomó la decisión de pedir el pasar a la segunda actividad después de 37 años en la Policía Local de Palma, Marratxí y Llucmajor siendo un mando tan sumamente respetado?

Es una decisión meditada. Hace medio año ya lo comuniqué al equipo de Gobierno [de Llucmajor] de pasar a principio del año que viene a segunda actividad, si las circunstancias continuaban siendo las mismas que había en ese momento.

¿Cuáles eran esas circunstancias?

Nunca he dicho que no tuviera el apoyo del equipo de gobierno. Yo no notaba ese apoyo hacia la Jefatura de la Policía Local de Llucmajor. Hay un momento que dices que la salud va por delante. Había mucha tensión por mi parte. El estrés del trabajo a mí me encanta. Vivo en estrés y no sé vivir sin él El estrés personal ya es otra cosa y me causaba otros problemas. Cuando ves que el estrés laboral pasa a la parte personal, no vale la pena.

¿Cómo había notado esa supuesta falta de apoyo?

Cuando yo pedía una cosa, siempre se me decía que sí, pero los hechos no los he visto. Desde pedir material a temas personales. Se me decía que sí, pero los hechos no los acompañaban. No puedo decir nunca que se hayan portado mal. No lo he dicho nunca y nunca lo diré. Pero yo no noto ese apoyo.

¿Qué tendría que hacer el equipo de gobierno para revertir esta situación?

Lo primero, cuando tomo una decisión de este calado, es que se pongan en contacto conmigo a ver qué se puede hacer y, de forma conjunta, tratar de llegar a un acuerdo.

¿Y ha ocurrido eso en algún momento?

No. Cuando ocupé la Jefatura en Marratxí y luego en Llucmajor dije que esta se basa en tres pilares. Lo primero es la ciudadanía, si le fallas al ciudadano, si le fallas al colectivo de policías o al equipo de gobierno, el taburete se cae. No hay que seguir siendo jefe de Policía.

¿Cuándo comenzó a sentir este desencuentro?

A principios de año comuniqué mi intención, si continuaba en esta tesitura, de no seguir si continuábamos así y si no hay ninguna novedad, a principios del año que viene pasaría a segunda actividad. Han tenido buenas palabras, pero les han faltado las acciones. Si por ejemplo pido más personal de grúa, no me dicen nada.

Antes de su llegada a la Jefatura, la Policía Local de Llucmajor arrastraba un grave problema con las horas extra de los agentes, ¿se ha solucionado por completo?

Se redujeron y se eliminaron. Cuando yo llegué aquí, el trabajo se hacía en horas extra. Yo no me considero un policía al uso , me considero un gestor. Soy licenciado en Empresariales y Administración y Dirección de Empresas (ADE). Está vinculado con la gestión. Me genera estrés y por eso me gusta. Venir aquí y no hacer nada... esto me mata. He trabajado con todos los partidos políticos Todos quieren lo mismo. Estoy convencido de que me quieren de jefe, pero hay que demostrarlo. Mi voluntad es quedarme de jefe. Hace dos podría haber pasado a segunda actividad y no lo hice. Nunca pensé en pasar a la segunda actividad.

Hace unas semanas se vivieron momentos de tensión en s’Arenal entre vecinos y argelinos que habían okupado, ¿a qué se debió y cómo está ahora?

El ambiente está calmado. Fue un hecho puntual, al aprovecharse de una coyuntura en Son Gotleu para echar a los argelinos. Llegamos a un pacto. Tapiamos el local, porque estaba en mal estado y había riesgo para las personas. Se marcharon los okupas argelinos y ahí quedó la cosa. Las relaciones con Policía Nacional, Guardia Civil sobre todo y Policía Local de Palma son y serán excelentes.

Ha pasado de dirigir la Policía Local de Marratxí a estar al mando de la de Llucmajor. Dos municipios bien distintos.

Marratxí es una ciudad dormitorio con problemas mínimos. Llucmajor es el municipio más extenso de Mallorca y el más complejo. Más de cien policías, una zona costera con residentes de muchas nacionalidades. Hemos creado policía de barrio, puntos de atención al ciudadano, unidad motorizada y puntos de visibilidad.

¿Cuáles son los puntos más delicados y que les plantean más trabajo?

Hace dos años empezamos una nueva dinámica con los estudiantes. Consistía en cerrar la playa los accesos para alcohol y vidrio. Además, tener gestionados los puntos de vuelta de estos estudiantes. Las quejas vecinales se han reducido año a año y aún no tenemos ninguna.

¿Y cuál es ahora la principal queja vecinal?

El alojamiento turístico. Es un tipo de turismo que va rotando muy rápidamente. La zona que más nos genera problemas es la de Son Verí. Los jóvenes que van allí están cada noche haciendo fiesta o llegan haciendo fiesta. En los hoteles hacen más ruido y es donde hemos recogido más denuncias.

El derrumbe del Medusa Beach Club en la Platja de Palma estaba muy cerca de s’Arenal. ¿Cree que se podría dar allí un caso similar en la primera línea?

Nada más tener conocimiento de ello ofrecimos nuestra colaboración. La principal diferencia en la primera línea es que no han hecho obras. Pueden tener deficiencias, alguna viga a la vista, pero no han hecho obras sin licencia.

En todos estos 37 años prestando servicio como subinspector en Palma y luego como jefe de la Policía Local de Marratxí y en Llucmajor, ¿qué es lo que le ha marcado más?

La etapa política. Estuve un año en la Escuela Balear de Administraciones Públicas (EBAP) y tres años de director general de Interior, Emergencias y Justicia. Fue donde más contactos haces y donde más aprendes. Fue una de las etapas más gratificantes. Gestioné el incendio de Andratx. Fue una etapa laboral muy buena.

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