Estafa

Condenada por saquear la cuenta del anciano al que cuidaba en Palma

La acusada reconoce que se adueñó de 8.250 euros de la víctima, que tenía 88 años, y acepta una pena de 18 meses de cárcel por un delito de estafa

La mujer condenada, ayer durante el juicio en Palma. | M.O.I.

La mujer condenada, ayer durante el juicio en Palma. | M.O.I.

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Una mujer fue condenada ayer por saquear la cuenta corriente del anciano al que cuidaba en Palma. La acusada reconoció que se apropió de 8.250 euros de la víctima, que tenía 88 años, utilizando sus tarjetas de crédito y débito para sacar dinero. La mujer se declaró autora de un delito continuado de estafa con la agravante de abuso de confianza y las atenuantes de reparación del daño -ha devuelto parte del dinero sustraído- y dilaciones indebidas. La fiscal, el abogado de la acusación particular y el letrado de la mujer, Pedro Casado, alcanzaron un acuerdo de conformidad y la encausada admitió los hechos y fue condenada en el acto.

Los hechos ocurrieron entre octubre y diciembre de 2020, cuando la procesada se encargaba de los cuidados de un anciano de 88 años en su domicilio de Palma. La mujer se aprovechó de la confianza que el hombre había depositado en ella y de que tenía acceso a sus documentos personales. De esta manera se hizo con una tarjeta de crédito y otra de crédito asociadas a la cuenta bancaria del perjudicado.

Durante aquellos meses, hizo uso de ellas para efectuar numerosos reintegros en una oficina bancaria de Son Rapinya. Hubo dos extracciones de 600 euros y otras dos de 500 euros, además de decenas de operaciones por cantidades inferiores.

En total, la cuidadora se hizo con 6.150 euros con la tarjeta de crédito y con otros 2.100 utilizando la de débito.

Estas operaciones fueron detectadas por un familiar del anciano, quien le preguntó por ellas a la acusada. Aunque inicialmente negó su implicación, días después contactó con esta persona para reconocer que se había apropiado del dinero y alegar que lo había hecho por necesidad. En aquel momento, devolvió 1.850 euros.

La Policía Nacional recibió una denuncia por estos hechos y a finales de diciembre de 2020 detuvo a la acusada. La Fiscalía le imputó un delito continuado de estafa con la agravante de obrar con abuso de confianza y la atenuante de reparación parcial del daño. Reclamó para ella una condena de dos años de prisión y que abonara los 6.400 euros pendientes.

Ayer, en un juzgado de lo penal de Palma, la acusada confesó los hechos y se conformó con la condena pactada por las acusaciones y la defensa. La pena de prisión queda en suspenso a condición de que devuelva el dinero restante.