Detenida una banda que blanqueaba en Mallorca millones de euros del narcotráfico en Suecia

La Policía ha arrestado a tres personas que invertían en el sector inmobiliario, comercios y negocios de restauración de la isla los enormes beneficios de la venta de droga

Los agentes han conseguido el embargo de un edificio en el casco histórico de Palma valorado en más de un millón de euros, así como de numerosas cuentas bancarias

El líder de la organización y su lugarteniente fueron detenidos en un operativo conjunto de la Policía sueca en Mallorca y extraditados en el verano de 2023 a su país

Dos policías, ante el edificio embargado a la banda.

Dos policías, ante el edificio embargado a la banda. / POLICÍA NACIONAL

Marcos Ollés

Marcos Ollés

La Policía Nacional ha desarticulado en Palma una organización criminal que desde 2022 blanqueaba en Mallorca los enormes beneficios de una red de narcotráfico sueca. Los acusados realizaban grandes inversiones en inmuebles, comercios y restaurantes para lavar el dinero obtenido con la venta de drogas. Los responsables del blanqueo -dos suecos y un alemán- fueron arrestados ayer y se ha embargado un edificio en el centro histórico de Palma que estaría valorado en más de un millón de euros. También se han intervenido numerosas cuentas bancarias. Los cabecillas de la venta de drogas ya fueron capturados en 2023 y extraditados a su país, donde cumplen condena.

La investigación es fruto de la colaboración entre la Polisen sueca y la Policía Nacional, bajo la supervisión del Fiscal de Cooperación Internacional de Balears y del juzgado de instrucción número 7 de Palma. Los investigadores escandinavos informaron en el verano de 2022 de la presencia en Mallorca del líder de un grupo dedicado al tráfico de estupefacientes en la capital sueca y su lugarteniente. Según las pesquisas, estaban creando en la isla un entramado para invertir en negocios aparentemente legales las ingentes cantidades de dinero que estaban generando mediante la venta de estupefacientes en las calles de Estocolmo.

Los agentes del Grupo de Blanqueo comprobaron que aunque el jefe de la organización no aparecía en ningún registro ni tenía siquiera una cuenta bancaria a su nombre, disfrutaba de un elevado tren de vida. Vivía en viviendas de lujo y se desplazaba en un vehículo de alta gama a diario a un restaurante de Palma. Aunque sobre el papel ese negocio no tenía relación con él, esta persona supervisaba su funcionamiento y despachaba allí sus asuntos con una serie de personas de distintas nacionalidades y sectores de actividad.

Los investigadores averiguaron que se había creado un entramado de empresas en el que las personas que despachaban con el principal sospechoso figuraban como dueños o administradores, pero que en realidad el dinero utilizado para constituir esas sociedades tenía origen en movimientos bancarios procedentes fundamentalmente de Suecia, pero también de entidades de otros países como Bulgaria o Lituania.

El buque insignia del “holding” era una inmobiliaria que adquirió en el verano de 2022 una casa en ruinas, en la que invirtieron grandes cantidades de dinero para reformarla hasta convertirla en la casa de lujo actualmente embargada, que según las evidencias encontradas por los agentes iba a ser la primera de una serie de inversiones en inmuebles.

Nuevas inversiones

Paralelamente, se había producido una inversión inicial en un comercio y se había creado un conjunto de mercantiles que regentaba dos restaurantes y había comenzado a reformar un tercer local para expandir el negocio, para el que ya proyectaban la adquisición de “food trucks”. Los investigadores han encontrado evidencias de que los sospechosos planeaban adquirir una embarcación para su explotación turística y buscaban nuevas inversiones inmobiliarias.

Tanto el líder de la organización como su lugarteniente fueron detenidos en un operativo conjunto con la Policía sueca en Mallorca y extraditados en el verano de 2.023 a su país, donde actualmente cumplen largas condenas por narcotráfico, pero la complejidad de las averiguaciones a desarrollar en relación con el entramado empresarial creado para introducir el dinero “sucio” que generaban en Mallorca ha demorado las detenciones de las personas dedicadas a su lavado. Los locales de la organización ya están cerrados y la inminente venta de su activo más valioso, el edificio embargado, ha sido frustrada.

La operación no está todavía cerrada, pudiendo producirse nuevas detenciones e imputaciones en los próximos días.