Detenido en Palma un ciberestafador buscado por el FBI que robó 27 millones de dólares

• El acusado, un británico de 22 años, lideraba una red dedicada a robar información de empresas y de criptomonedas y fue arrestado en el aeropuerto cuando se dirigía a Nápoles

• La banda obtenía, mediante técnicas de phishing, credenciales de acceso para apoderarse de datos sensibles

Un policía nacional investiga ciberestafas en su ordenador.

Un policía nacional investiga ciberestafas en su ordenador. / POLICÍA NACIONAL

Marcos Ollés

Marcos Ollés

La Policía Nacional, en una operación conjunta con el FBI estadounidense, ha detenido en Palma un ciberestafador responsable del ataque informático a 45 empresas de Estados Unidos El acusado, un joven de nacionalidad británica de 22 años, era el líder de un grupo organizado dedicado al robo de información de empresas y de criptomonedas y llegó a hacerse con el control de 391 bitcoins por valor de más de 27 millones de dólares. El modus operandi consistía en obtener, mediante técnicas de phishing a particulares, credenciales de acceso a empresas que posteriormente utilizaban para acceder a las mismas y apoderarse de información sensible o para acceder a las carteras de criptomonedas de las víctimas y hacerse con ellas. Los agentes lo han arrestado en el aeropuerto de Palma cuando se disponía a abandonar el territorio español en un vuelo chárter con destino a Nápoles.

La investigación –que ha sido llevada a cabo por la Unidad Central de Ciberdelincuencia con la colaboración de agentes de la Jefatura Superior de Baleares- se inició a finales del pasado mes de mayo cuando la Oficina del FBI en Los Ángeles, a través de su enlace en España, solicitó información a la Policía Nacional sobre un ciudadano de nacionalidad británica que sospechaban que podía encontrarse en nuestro país. El investigado, de 22 años de edad, era presuntamente responsable de numerosos ataques informáticos a multitud de empresas de Estados Unidos. A partir de este momento se iniciaron las gestiones tendentes a su localización, constatando que había entrado en España a finales de mayo a través del aeropuerto de El Prat de Barcelona.

El sospechoso lideraba un grupo organizado dedicado al robo de información de empresas y al robo de criptomonedas. El modus operandi consistía en la obtención, mediante técnicas de phishing a particulares, credenciales de acceso a empresas que posteriormente utilizaban para acceder a las mismas y apoderarse de información sensible o para acceder a las carteras de criptomonedas de las víctimas y hacerse con ellas. Mediante esta técnica se hizo con el control de, aproximadamente, 391 bitcoins por valor de más de 27 millones de dólares.

Mientras los agentes realizaban las gestiones policiales pertinentes, el FBI informó de que se había emitido una Orden Internacional de Detención (OID) contra el investigado por parte de un Juzgado del Distrito Central de California. Por este motivo, se intensificaron las pesquisas tendentes a su localización, comprobando que se encontraba en Palma.

A prisión

En este punto de la investigación, se activaron los mecanismos de cooperación policial y se estableció un dispositivo policial que finalizó con el arresto del prófugo, el pasado 31 de mayo, en el aeropuerto de Palma. Éste se disponía a abandonar el territorio español en un vuelo chárter con destino a Nápoles. En el momento de la detención portaba un ordenador portátil y un teléfono móvil que le fueron intervenidos. Además, la autoridad judicial decretó su ingreso en prisión provisional.