Condenado por vender desde Mallorca animales disecados de especies protegidas

La sentencia impone al hombre un año y medio de cárcel por ofrecer en internet elefantes, leones, leopardos y búfalos, cuyo comercio está prohibido

Animales disecados incautados al coleccionista en una finca de Puigpunyent.

Animales disecados incautados al coleccionista en una finca de Puigpunyent. / GUARDIA CIVIL

Marcos Ollés

Marcos Ollés

Un coleccionista ha sido condenado por vender desde Mallorca a través de internet animales de especies protegidas, como elefantes, leones, leopardos y búfalos. La Guardia Civil le incautó medio centenar de piezas valoradas en más de 158.000 euros en un inmueble de Palma y una finca de Galatzó, en Puigpunyent. La sentencia le declara autor de un delito contra la fauna, por el que le impone un año y medio de cárcel, y le absuelve de otro de contrabando al no quedar acreditado que los animales entraran en España de forma ilegal.

El acusado publicó en diciembre de 2017 un anuncio en una web donde ofrecía especímenes disecados con una lista de precios: un colmillo de elefante por 35.000 euros, un antílope por 20.000 y un lobo ibérico por 3.900, entre otros. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil detectó esta publicación y abrió una investigación para confirmar que se trataba de especímenes protegidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, por sus siglas en inglés). 

Un agente de la Guardia Civil, junto a un oso disecado incautado al acusado.

Un agente de la Guardia Civil, junto a un oso disecado incautado al acusado. / GUARDIA CIVIL

En enero de 2018, la Guardia Civil detuvo al vendedor y registró dos inmuebles del acusado en Palma y Puigpunyent, donde encontró cerca de 50 piezas. Había garras de león, un lobo ártico entero, un escroto de búfalo convertido en vasija, una pata de elefante reconvertida en paragüero, cráneos de leonas y guepardos, caparazones de tortuga, la cabeza de un caimán y un oso, entre muchas otras.

Delito contra la fauna

La sentencia concluye que el hombre carecía de documentación que acreditara el origen legal de las piezas intervenidas, pero no hay pruebas de que las introdujera en el país irregularmente. Así, frente a los cinco años de prisión que reclamaba la Fiscalía, el fallo le impone un año y medio de cárcel y tres de inhabilitación para cualquier actividad relacionada con la caza. La jueza le impuso además una indemnización de 5.800 euros para Natura Park por la custodia de las piezas incautadas, pero la Audiencia Provincial ha anulado esta compensación.

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