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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Nuria Orol, un crimen sin fecha

Un informe del prestigioso forense Luis Frontela asegura que no se dató la muerte de la joven en el Port d’Andratx u Luis Santos, director del Instituto Criminológico de Errores y Abusos Judiciales, defiende la inocencia del condenado

La joven Nuria Orol, asesinada en 2011 en su domicilio del Port d’Andratx. | D.M.

Hace más de una década, en octubre de 2011, la joven Nuria Orol, de 24 años, murió tras ser acuchillada en el pecho en su domicilio del Port d’Andratx. Dos años después Zouahir Aolad, con el que la víctima había tenido una relación sentimental, fue declarado culpable por el jurado y fue condenado a 15 años y un día por un delito de asesinato. Transcurrido este tiempo, una serie de interrogantes no resueltos han salido a relucir, Estos cuestionarían la autoría del crimen de Zouahir y, más aún, insisten en la ausencia de una fecha y hora clara de la muerte de la víctima.

El prestigioso forense Luis Frontela ha elaborado un detallado informe sobre la muerte de Nuria Orol. La principal conclusión que extrae en su estudio sobre el crimen de la joven es la ausencia de fecha y hora exacta.

Frontela califica de «inaudito» que habiendo extraído el humor vítreo de los ojos de la víctima «no se hubiese empleado para determinar la cantidad de potasio». El facultativo resalta que es la forma más precisa para datar la muerte y no se habría utilizado. En principio estas muestras se habrían remitido al Instituto Nacional de Toxicología en Barcelona, pero no hay constancia de que llegaran allí.

Este célebre forense también aprecia una «incompleta descripción de los fenómenos cadavéricos». Esto lo tilda de «segundo error». A juicio de este experto, una adecuada valoración contribuiría a precisar la hora de la muerte de la víctima.

En la autopsia practicada al cadáver el 25 de octubre de 2011, el forense encargado de la misma detectó «rigidez extendida en todos los grupos articulares, a excepción de extremidades superiores y columna». Luis Frontela considera que esa rigidez «comenzaba a desaparecer». Esto indicaría que habrían transcurrido más de 18 horas de la muerte de la víctima.

Por último, Frontela contempla lo que no duda en calificar como «tercer error». Este consistiría en que no se habría cotejado, o al menos no consta, la temperatura rectal de la fallecida con la ambiental. De esta manera este reputado forense considera que «no tiene ningún fundamento científico afirmar que el fallecimiento de Nuria Orol fue entre las cuatro y las cinco horas del 24 de octubre de 2011».

A raíz de la valoración de Luis Frontela, tras analizar detenidamente el informe forense primigenio realizado a Nuria Orol, el director del Instituto Criminológico de Errores y Abusos Judiciales, Luis Santos Diz, considera que se condenó a Zouahir Aolado «sin pruebas». A su juicio, «falta algo tan importante como datar cuándo ocurrió el crimen».

Sin restos de ADN

Este criminólogo también resalta que, a su juicio, ninguna de las otras muestras tomadas al posteriormente declarado culpable en la Audiencia de Palma le incriminarían en el crimen. «Se tomaron muestras de las uñas tanto de la víctima como del detenido. El resultado fue negativo». Las únicas muestras halladas eran de un amigo de Nuria.

Otro tanto ocurrió con el análisis de la ropa que llevaba esa noche. «No se encontró el menor rastro de ADN de la víctima en ellas. Es prácticamente imposible que el condenado no tuviera material genético de Nuria si la hubiera apuñalado», subraya el criminólogo Santos Diz.

Zouahir Aolad: «Yo no maté a Nuria. Nunca le pegué»

Zouahir Aolad, conocido en su entorno más cercano por Joel, ha negado en todo momento que él fuera el autor del asesinato de Nuria Orol en su domicilio del Port d’Andratx. Sus sucesivas declaraciones han negado categóricamente que hubida acabado con la vida de la víctima, con la que había tenido una relación de pareja. «Yo no maté a Nuria. Nunca le pegué y me acusan de todo», recalcó durante el uso de su derecho a la última palabra en el juicio con jurado que se celebró en 2013 en la Audiecia de Palma.

Esta postura inflexible a la hora de reconocer su culpabilidad le ha llevado a no salir de prisión ni a obtener permisos desde que fuera detenido en octubre de 2011.

Zouahir justificó en todo momento las llamadas telefónicas que la víctima y él se hacían mutuamente. No obstante, alguna de estas comunicaciones posterior al crimen fue interpretada durante la vista como una supuesta forma de fabricarse una coartada ante el crimen de Nuria Orol.

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