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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Resumen del 2021

Decenas de casos de acoso a mujeres en es Raiguer y una violación

Un joven de 24 años desató el pánico con cerca de 40 denuncias por abuso y acoso sexual a mujeres solas durante el año

El joven sospechoso al ser conducido al juzgado de Inca tras su última detención a mediados de noviembre.

Decenas de mujeres sufrieron su acoso, sobre todo en las inmediaciones de las estaciones de tren de las localidades de es Raiguer, desde Marratxí a sa Pobla. En la mayoría de los casos eran intimidaciones leves. Se quedaba mirándolas fijamente o las seguía. Otras veces protagonizó situaciones más graves, con proposiciones obscenas a desconocidas en plena calle. Llegó a atacar a varias de ellas cuando se encontró con una situación propicia, sin testigos, aunque su escapa corpulencia permitió que las víctimas se zafaran de él y escaparan. Hasta el 31 de octubre, cuando se ganó la confianza de una mujer, la acompañó a un lugar solitario y la violó tras amenazarla con un cuchillo.

Para entonces ya era bien conocido por la Guardia Civil, que le había detenido tres veces. Había pasado siete meses en prisión preventiva y, tras salir en libertad, había vuelto a actuar. Estuvo ingresado diez días en el departamento de Psiquiatría del hospital de Inca, y en cuanto recibió el alta fue arrestado de nuevo. Los guardias civiles le estaban esperando en la puerta del hospital por la última agresión, la más grave. De nuevo volvió a prisión.

El joven, marroquí de 24 años y residente en una de las localidades de es Raiguer donde actuaba, fue detenido por primera vez en febrero. La Policía Judicial de la Guardia Civil de Inca le consideraba ya autor de 29 delitos de abusos sexuales y acoso cometidos desde finales del año anterior, lo que le convertía, presuntamente, en uno de los mayores criminales sexuales de la historia reciente de Mallorca. En esa primera oleada de delitos ya había algunos graves. Había intentado violar a una joven en una finca rural de Binissalem, aunque la víctima había logrado escapar. También había abordado con proposiciones obscenas a otras. Cuando le rechazaban reaccionó en varias ocasiones de forma violenta. A una chica le dio un manotazo en la mano y le tiró el móvil. A otra la persiguió y le dio un manotazo en las nalgas, se puso delante de ella y le dijo: «Te voy a matar». Hubo mujeres que denunciaron que las había abordado por detrás y les había metido la mano entre las piernas para tocarles la vagina. Otras simplemente refirieron que se les quedaba mirando fijamente mientras las seguía.

Entonces la médico forense dictaminó que tenía un coeficiente intelectual límite y un trastorno de control de los impulsos. Ingresó en prisión, de donde salió en septiembre. Y de inmediato volvió a actuar. En las semanas siguientes volvió a acosar a una decena de mujeres. Fue detenido otras dos veces y quedó libre.

Finalmente el 31 de octubre consumó su primera violación tras amenazar a una mujer con un cuchillo en las inmediaciones de la estación de Sineu. De nuevo ingresó en prisión.

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