HISTORIA CRIMINAL
Carlo Heuvelman, un crimen sin castigo en Platja de Palma
La madrugada del 14 de julio de 2021 este joven neerlandés sufrió una brutal agresión cuando estaba de vacaciones en el Balnario 1
Le propinaron patadas en la cabeza sin que hubiera provocación
Falleció cuatro días después en Son Espases

Agresión a patadas en la cabeza a un joven en el Balneario 1 de la Platja de Palma la misma noche en la que Carlo sufrió la agresión mortal. / DM

Dos mundos irreconciliables de los Países Bajos coincidieron la noche del 14 de julio de 2021 entre los Balnearios 1 y 2 donde se concentra el público neerlandés. De un lado el joven mecánico Carlo Heuvelman, de 27 años, de la humilde localidad de Waddinxveen. Del otro un grupo de jóvenes, de entre 18 y 20 años, de las acaudaladas ciudades de Hilversum y Bussum. Mientras el primero se alojaba en un modesto hotel de la zona, los otros habían alquilado una villa en Son Verí.

El joven neerlandés Carlo Heuvelman. / DM
Su comportamiento fue diametralmente opuesto la madrugada del 14 de julio de 2021 entre los Balnearios 1 y 2 de la Platja de Palma. Carlo se tomaba unas cervezas con unos amigos mientras los otros jóvenes se habían convertido en una horda dedicada a agredir brutalmente a cualquier persona sin provocación previa. Su objetivo preferente eran aquellos a los que consideraban una presa fácil. Los arrojaban al suelo y les propinaban patadas en la cabeza.
Al menos cinco jóvenes fueron agredidos por estos en el Balneario 1 esa misma noche, pero Carlo se llevó sin duda la peor parte. El ataque por sorpresa que sufrió a las dos y veinte de la madrugada del miércoles 14 de julio de 2021 le causó unas gravísimas lesiones cerebrales de las que ya no se recuperaría. El 19 de julio se confirmó su fallecimiento en la UCI del Hospital Son Espases.
Nada más tener conocimiento del caso, los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional iniciaron una tenaz investigación para capturar a los culpables. Los nueve participantes en la brutal paliza al joven neerlandés fueron rápidamente identificados. De hecho uno de ellos, de 18 años, fue detenido al viernes siguiente en el mismo Aeropuerto de Palma. A este le habían encomendado que entregara la llave de la villa de Son Verí que habían alquilado para alojarse. Mientras, los otros ocho lograron huir a Países Bajos.
La noticia de la brutal paliza que causó la muerte a Carlo Heuvelman escandalizó a la opinión pública en los Países Bajos. La protesta se convirtió pronto en un clamor. Muchas personas pedían que los agresores fueran juzgados en España por temor a que el crimen quedara impune y que sus adineradas familias lo saldaran todo con una indemnización, como a la postre así ocurrió.
Tras una concienzuda investigación, los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional lograron identificar a nueve sospechosos de haber agredido a Carlo Heuvelman y de haber atacado con brutalidad a varias personas más en el lugar esa misma noche.
Sin embargo, transcurridas unas semanas después, el juzgado de Palma instructor de la causa se inhibió en favor de la Fiscalía Central de Países Bajos a finales del mes de julio. De hecho la primera medida que adoptaron fue traducir al neerlandés todo el sumario. Desde el primer momento, los investigadores del Grupo de Homicidios se ofrecieron a colaborar con las autoridades neerlandesas. Su presencia fue reclamada unos meses después y colaboraron en la identificación y posterior detención de los otros ocho sospechosos. A tres de ellos se les consideraron partícipes directos y el juez decretó su ingreso en prisión provisional.
La Fiscalía pidió para los tres presuntos autores materiales de estas agresiones en el Balneario 1 la madrugada del 14 de julio de 2021 penas que sumaban 26 años de prisión. En el transcurso del juicio, estos tres procesados -Sain B., Mees T. y Hein B- proclamaron su inocencia. «Es terrible, pero no fui yo», trató de exculparse Mees T. durante su alocución. Este último tuvo que volver a prisión provisional después de haberse fumado un porro después de que se hubiera decretado su libertad durante la celebración del juicio.

Corona de flores en el Balneario 1 en el lugar donde fue atacado mortalmente Carlo. / DM
ADN en el calzado
Las mayores pruebas incriminatorias como presunto autor de la brutal agresión a Carlo Heuvelman que le causó la muerte días después recayeron sobre Sain B., de 20 años. En su calzado encontraron material genético de la víctima mortal, que acreditaría su participación directa en la paliza. Sin embargo, este proclamó su inocencia e interpuso un recurso. Fue condenado a siete años de cárcel.
En el Tribunal de Apelación de Arnhem-Leeuwarden el fiscal elevó su petición a diez años de cárcel. Sin embargo, los jueces consideraron que no había pruebas suficientes contra él y decretaron su absolución y penas menores a otros siete jóvenes. Solo se le condenó a 32 meses de cárcel por tentativa de homicidio a otros jóvenes y otros con hasta 14 meses por agresiones a varias víctimas. Las familias, incluida la de Carlo, fueron indemnizadas con 330.000 euros.
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