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Luis Fernández del Blanco, secretario de la Asociación Unificada de la Guardia Civil: «Los agentes no quieren vivir en Baleares, y quien lo sufre es el ciudadano»

La Guardia Civil no tiene sindicatos por su condición militar, pero las asociaciones cumplen el papel de representantes de la plantilla. De ellas, la mayoritaria es la AUGC, que agrupa a un tercio de los guardias. Su secretario en Balears repasa los principales problemas que afrontan los guardias, civiles como la vivienda, la falta de incentivos económicos o el material obsoleto, y que les llevan a pedir un cambio en cuanto tienen ocasión. «Cada año se van más de los que llegan», comenta.

Luis Fernández del Blanco, secretario de la AUGC-Baleares, durante la entrevista.

Luis Fernández del Blanco, secretario de la AUGC-Baleares, durante la entrevista. / X.P.

Xavier Peris

Xavier Peris

Palma

La Guardia Civil no hace pública la cifra de agentes que están destinados en Baleares. ¿Por qué este secretismo? La versión oficial es que son datos que afectan al servicio. Luis Fernández del Blanco, secretario de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) apunta otra causa: «Son conscientes de que la plantilla no está cubierta, por eso lo tapan. Cada año alardean de que llegan nuevos guardias, pero no informan de los que se han ido». Porque, cuenta, se marchan más de los que vienen.

-La gran mayoría de los guardias civiles que vienen a Baleares lo hacen obligados. Los guardias ya no quieren vivir aquí. Es lo que pasaba hace años con el País Vasco.

-Sí, así es. Hoy por hoy Baleares es la última provincia que eligen los guardias. Peor que Canarias, porque en Canarias tienen otro régimen económico y cobran más por insularidad, el IVA es diferente y la vida no es tan cara.

-Y esto lo que supone es que en cuanto pueden, se van.

-Claro, al año. Pasan aquí un año y en cuanto tienen la oportunidad se marchan.

-Y otra vez, una nueva promoción con guardias noveles.

-Esto es lo que denunciamos muchas veces. Los guardias veteranos enseñan a trabajar a los novatos. Formas a los guardias bastante bien, porque en Baleares hay mucho trabajo, y al año se van, y vienen otros nuevos. Y así cada año. ¿Cómo se puede fidelizar a los guardias, para que quieran quedarse? La única manera es compensarles económicamente y solucionando el problema de la vivienda. Desde el Gobierno tendrían que tener la disposición de solucionar este problema, pero no lo hacen. De hecho, hay ayuntamientos en Eivissa que han ofrecido terrenos para construir casas cuarteles, pero los proyectos están paralizados por la Dirección General de la Guardia Civil, porque dicen que no tienen dinero y no se hace nada. Y el que lo sufre al final es el ciudadano, porque los guardias en cuanto pueden se van. ¿Quién puede a vivir en Ibiza con un sueldo de guardia civil?

-¿Y cómo lo hacen ahora? ¿Cómo vive un joven que llega destinado a Baleares?

-Desde la asociación hicimos una campaña invitando a los ciudadanos que tuvieran casas para alquilar para dar facilidades a los guardias civiles que vienen destinados aquí. Pero en Ibiza hay muy pocas viviendas disponibles, porque los propietarios prefieren alquilarlas a turistas que pagan mucho más. Tengo un compañero que ha conseguido alquilar una habitación para él y su mujer, ¡una habitación!, por 800 euros y casi tienes que dar gracias. Y en Mallorca todavía puedes encontrar algo en un pueblo, pero es difícil encontrar nada por menos de 1.200 euros. Así que tienen que acabar alquilando habitaciones en pisos compartidos, y por eso están deseando marcharse.

-Aparte de la vivienda, ¿qué problemas tiene la Guardia Civil en Baleares?

El material. Tenemos coches obsoletos y en malas condiciones, sin mamparas para detenidos. Tráfico no, ellos tienen buen material porque tiene otro pagador. Además en muchos puestos no hay suficiente personal, tienen que hacer patrullas combinadas...

-¿Qué es esto de las patrullas combinadas?

-Se trata de juntar a dos guardias de puestos distintos para hacer una patrulla. Por ejemplo, coger un componente de Campos y otro de Felanitx para hacer una patrulla que cubra los dos términos. Esto se da sobre todo en horarios nocturnos, y obliga a que un componente vaya de noche solo a la demarcación vecina a recoger al compañero, y luego, cuando terminan, vuelva otra ves solo a su puesto. Y si ocurre algo durante esos trayectos, tiene la obligación de intervenir, lo que le supone un riesgo añadido.

-¿Cuáles son las zonas más infradotadas?

-Ibiza y Menorca, allí tienen muy graves carencias de personal. Y en casos de emergencia, como puede ser la llegada de pateras a Eivissa, lo que hace la Guardia Civil es coger a la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic), montarlos en un helicóptero, y llevarlos a Eivissa. También se están ampliando los traslados en verano de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de otras provincias para trabajar aquí en la temporada turística. Se funciona con parches, que al final suponen un gasto mucho mayor. En lugar de mejorar las condiciones económicas de los guardias para que quieran quedarse aquí, se gastan una millonada en traslados temporales de agentes de fuera que vienen en comisión de servicios con unos sobresueldos elevadísimos. Y lo que planteamos nosotros es: ¿por qué no le suben el complemento de insularidad acorde al coste de la vida en Balears a los agentes que están aquí? Ahora mismo estamos cobrando 70 euros al mes por insularidad, y no se ha actualizado desde el año 2002.

El secretario de la AUGC-Baleares, Luis Fernández del Blanco.

El secretario de la AUGC-Baleares, Luis Fernández del Blanco. / X.P.

-¿Y comparados con la Policía Nacional, el otro cuerpo estatal, cómo están?

-Igual. La única diferencia es que ellos tienen establecidos unos turnos que les permite conciliar mejor. En cuestiones salariales no hay mucha diferencia, pero sí en otros aspectos del servicio. Le voy a poner un ejemplo. El verano pasado una patrulla arrestó en Sóller a un delincuente que había robado un Rolex. El hijo del dueño hizo una foto a los guardias y la envió al coronel con una nota de agradecimiento. Bueno, pues el coronel ve a los guardias sin gorra y les abre un expediente. Esto es vergonzoso. Hacen que estés más preocupado por una gorra que por hacer bien tu trabajo.

-¿Y qué se puede hacer para evitar estos excesos?

-Para empezar, el Código Penal Militar, fuera. ¿Por qué lo siguen manteniendo? Porque luego, desde la AUGC hablamos con los partidos políticos y todos coinciden en que hay que quitarlo, pero no lo hacen.

-Otra de sus demandas es la declaración de la Guardia Civil como profesión de riesgo. ¿Qué les supondría?

-Llevamos años con ello, 33 veces ha sido paralizada la propuesta en el Congreso. ¿Qué supondría? Unos beneficios económicos, por un lado, y luego que nos podríamos jubilar con 59 o 60 años, con treinta años de servicio, como si tuvieras 65. De nuevo los partidos nos dicen que sí, pero a la hora de aprobarlo se abstienen. Y la cuestión es que dinero hay, lo que falta es voluntad política. Con otro agravio comparativo: que los policías locales y autonómicos sí lo tienen.

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