La Policía Nacional detuvo el miércoles a dos jóvenes de 19 y 22 años, uno brasileño y otro colombiano, y a una menor de edad por la ocupación ilegal de una antigua sucursal bancaria en el barrio palmesano de Son Cotoner. Pese a que la alarma que había colocado la propiedad le delató de inmediato al irrumpir en el local, estos se resistieron activamente a ser desalojados.

Los hechos ocurrieron sobre las ocho menos veinte de la mañana del miércoles en una antigua sucursal bancaria del barrio palmesano de Son Cotoner. Una alarma colocada por el propietario delató que unos intrusos habían irrumpido en el local. A continuación un vigilante de seguridad se desplazó inmediatamente hasta el lugar.

Nada más llegar, el guarda observó que estas personas habían colocado en la puerta una cadena con un candado. También observó que había gente en el interior. De acuerdo con sus testimonio, el vigilante había recorrido la antigua sucursal bancaria unos quince minutos antes. Entonces no había observado nada extraño y todo se encontraba en orden y perfectamente cerrado.

Los intrusos hicieron caso omiso a los repetidos requerimientos del vigilante para que abandonaran el lugar. A continuación el responsable de la seguridad avisó al propietario ya la Policía Nacional.

Cuando la patrulla policial se personó en la antigua sucursal bancaria, los agentes instaron a los intrusos a que salieran y abandonaran el local. Estos se negaron taxativamente a hacerlo.

Resistencia

Este mismo local ya había sufrido otra ocupación ilegal el pasado 5 de diciembre, pero las personas que irrumpieron lo abandonaron sin más. En esta ocasión opusieron resistencia.

Tras autorizar el dueño la entrada, los agentes irrumpieron en la antigua sucursal. Los intrusos se parapetaron con hierros y maderas para bloquear el acceso. Aún así los policías entraron, pero estos se refugiaron en una segunda estancia hasta que fueron desalojados y detenidos por desobediencia a la autoridad.