Un viajero, aparentemente muy perjudicado por el consumo de alcohol, la lió el pasado viernes en el aeropuerto de Palma. El hombre deambulaba haciendo eses por la terminal, con una botella de vodka rosa en la mano que al parecer acababa de adquirir en el duty free. Se cayó al suelo, se hirió en la cabeza y se le rompió la botella, con lo que el suelo quedó cubierto de cristales y licor. Luego increpó a una chica, lo que obligó a un joven testigo a intervenir para separarle y que dejara de molestarla. Siguió con paso vacilante hacia la zona de taxis, pero no llegó. Se volvió a caer al suelo y ya no se pudo levantar. Le tuvieron que llevar una silla y allí le sentaron, mientras vigilantes de seguridad le atendían, con la esperanza de que se fuera a dormir la mona a otra parte. 

Auxilio a una anciana que sufrió una caída en su casa

Una patrulla de la Policía Local de Palma acudió hace unos días a un domicilio de la calle Santa Catalina de Siena, donde una anciana había activado el botón de teleasistencia de la Cruz Roja. Cuando los agentes llegaron se encontraron con la dotación de una ambulancia, que esperaba en el lugar. Los sanitarios les dijeron que habían oído a la anciana pedir ayuda a gritos, pero que no podía abrir la puerta porque se había caído y no se podía levantar. Ante la situación de emergencia, los policías fueron expeditivos: reventaron la puerta a patadas y entraron a ayudar a la mujer. El personal de la ambulancia la atendió y los agentes contactaron con su hijo para que se hiciera cargo.

Frustrado rescate de un gato dentro de un coche 

Los Bombers de Palma fueron requeridos el pasado jueves para que fueran a rescatar a un gatito que se había metido en el interior de un coche aparcado en la calle Bisbe Maura. Una vecina les explicó que hacía un par de días que venía oyendo los maullidos, en la zona del motor del vehículo. Los rescatistas intentaron alcanzar al minino, pero era imposible abrir el capó sin provocar daños en el coche, y no pudieron localizar al propietario. Finalmente optaron por dejarle una nota, indicándole que, si el gato todavía seguía dentro, les avisara, que ellos lo sacarían.

Serafín Enrique Ochoa. Policía Local Alcúdia

Luto en la Policía de Alcúdia por un antiguo agente 

La Policía Local de Alcúdia expresó sus condolencias por la muerte a los 90 años de Serafín Enrique Ochoa, que durante más de treinta años, entre principios de los sesenta y los noventa, ejerció como policía en el municipio. Le recuerdan como «un hombre entrañable, gran compañero y con gran sentido del humor».

La víctima que no quería dar demasiadas explicaciones

En el juicio por una estafa con diamantes africanos, la víctima no quiso responder a una pregunta que le hizo el abogado del acusado sobre una empresa suya en Guinea Conakry. El tribunal tuvo que recordarle que estaba obligado a contestar.