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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Tribunales

Piden 4 años de cárcel por talar 34 pinos sin permiso en Son Vida para tener mejores vistas

La dueña del solar reclama a su vecino una indemnización de casi 700.000 euros por el coste de los árboles y los daños causados en el terreno

Solar de la calle Galdent, en Son Vida, donde fueron talados los pinos. B. RAMON

Un inglés afincado en Son Vida se enfrenta a una petición de cuatro años de cárcel por talar 34 pinos sin permiso de la finca de una vecina suya sin permiso para tener mejores vistas desde su mansión. La perjudicada, que ejerce la acusación particular, reclama además una indemnización de casi 700.000 euros y que pague otros dos millones en multas por delitos de daños y contra el medio ambiente. La fiscalía, por su parte, solicita para el acusado una sanción de 8.100 euros y que compense con 54.000 euros a la afectada. El juicio se celebrará en los próximos meses.

Los hechos ocurrieron en el año 2016, cuando el procesado contrató a una empresa de jardinería para cortar las ramas de tres pinos situados frente a su mansión, en la calle Galdent, porque tapaban la vista. Sin embargo, según sostienen las acusaciones, esta actuación derivó en la tala masiva de 34 pinos en el solar de una vecina sin tener ninguna autorización para hacerlo.

La dueña de la finca afectada denunció los hechos y solicitó un informe pericial a un ingeniero agrónomo, que fijó el coste de devolver la parcela a su estado original en 281.797 euros. Además, la perjudica pidió otro estudio a un arquitecto que consideró necesario, debido a la desaparición de los pinos y la protección natural que brindaban, llevar a cabo diversos trabajos de contención y protección de los terrenos y solares adyacentes ante el riesgo de desprendimientos, ya que el solar tiene una pendiente del 80 por ciento. Esta intervención fue valorada por el experto en 352.649 euros. El escrito de acusación de la dueña del solar destaca que los pinos fueron talados «con fines puramente caprichosos» y sostiene que también le han causado un daño moral.

La fiscalía coincide en señalar que el acusado encomendó la tala a una empresa de jardinería y que actuó en terrenos ajenos sin ningún tipo de consentimiento. El ministerio público cifra en 14 los pinos cortados y afirma que eran de una especie sin especial protección medioambiental. En un reciente informe, la Guardia Civil tasó el valor de los árboles talados en 54.000 euros.

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