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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Examen forense

El hombre alterado que esperó media hora la ambulancia en Barcelona no murió por causas externas

El vecino de 37 años se encontraba bajo los efectos de alguna droga

Lugar del Paral·lel donde esperó la ambulancia el vecino fallecido. GUILLEM SÁNCHEZ

El vecino de Barcelona de 37 años que murió en la Avinguda de Paral·lel después de haber esperado una ambulancia durante media hora, tal como avanzó EL PERIÓDICO, diario que pertenece al mismo grupo que este medio, no murió por causas externas, según la autopsia que se ha practicado a su cadáver. Es decir, la causa de su fallecimiento, tal como señalaron los testimonios entrevistados por este diario, no guarda relación con la sujeción que agentes de los Mossos d'Esquadra llevaron a cabo para evitar que se autolesionara golpeándose la cabeza contra un coche. El hombre poco antes de fallecer, el jueves por la noche, se encontraba muy alterado y bajo los efectos de alguna droga. El informe toxicológico ayudará a aclarar si falleció a causa de alguna substancia estupefaciente y quizá hará posible saber también si habría cambiado su suerte en caso de ser auxiliado con más rapidez por la ambulancia.

Según tres testigos presenciales que este diario consultó el pasado viernes, varios ciudadanos que cenaban en restaurantes de la Avinguda de Paral·lel se percataron de su estado de alteración y solicitaron al 112 que lo atendiera una ambulancia que no llegó hasta que había sufrido una parada cariorrespiratoria, media hora después de la primera llamada a Emergències. Fuentes policiales confirmaron la demora y explicaron que el hombre se desvaneció mientras lo sujetaban agentes para evitar que se lastimara, una acción que aconteció en presencia de una ciudadana que se había identificado como médico. Los testigos confirman la versión policial. Fuentes del Sistema d'Emergèncias Mèdiques (SEM) aclararon que el incidente entró a través del 112 a las 21.50 horas y fue calificado inicialmente de 'leve'. Casi media hora después, subrayaron, recibió la consideración de 'grave' y, a partir de esa última valoración, la ambulancia llegó "a los tres minutos", remarcaron.

La cronología

Sobre las nueve de la noche, un hombre, visiblemente alterado, cruzó la Avinguda de Paral·lel en diagonal, dando voces y con una silla en la mano, explicó a este diario el pasado viernes un empleado del bar Vigo, junto a cuya terraza terminó sentándose. Parecía un turista, dado que se expresaba en inglés, pero reside en Barcelona. “Se sentó con el culo sobre la acera, con la espalda contra el parachoques de un turismo aparcado en el margen de Paral·lel y se abrazó las rodillas con los brazos”, añadió otro camarero, del bar Borrell, ubicado al lado del negocio gallego.

Al testigo de los dos camareros este diario sumó también el de un matrimonio, clientes del segundo bar, que vieron de manera intermitente lo sucedido y que confirman que el hombre estaba fuera de sí. “Los clientes llamaron a una ambulancia”, explicaron. Y una pareja se acercó al vecino para tratar de calmarlo. Sin embargo, debido al estado en el que se encontraba, presumiblemente por el consumo de estupefacientes, acabó sacudiéndose de encima a la mujer, que cayó al suelo. Más o menos por entonces, una patrulla de los Mossos d’Esquadra –la comisaría de Ciutat Vella no se encuentra lejos– cruzó por el lugar y algunos clientes se acercaron al vehículo, que en ese instante se encontraba realizando una tarea de traslado de un arrestado, para pedir ayuda.

Los agentes salieron del vehículo para atender a los clientes, vieron el estado del hombre y pidieron refuerzos. A los pocos minutos, varios policías acudieron a la terraza del Vigo. El hombre seguía sentado en el suelo, explicaron fuentes policiales consultadas el pasado viernes, y en inglés reveló que había ingerido "drogas" ('drugs'). “Se abrió un perímetro de seguridad –dejándolo en el centro– y se llamó de nuevo a una ambulancia”, subrayó el cuerpo oficialmente. Así transcurrieron varios minutos, con los Mossos rodeando al hombre a la espera de un vehículo sanitario, hasta que comenzó a golpearse la cabeza contra el turismo.

Según la versión policial, que no desmintieron los testigos entrevistados por este diario, los agentes intervinieron en ese instante para evitar que se hiciera daño. Lo estiraron el suelo, colocaron una toalla debajo de la cabeza –que pidieron en el bar Vigo– y lo mantuvieron sujeto a la espera de la ambulancia, que siguió sin llegar. "A ratos gritaba y se movía con espasmos", señalaron fuentes policiales, que remarcaron que mientras duró la sujeción una ciudadana que se había identificado como médico estaba presente. Y así transcurrieron más minutos.

Parada cardiorrespiratoria

Cuando según los testigos había pasado "más de media hora", el hombre, sujetado por los policías, entró en parada cardiorrespiratoria. La médico participó de las maniobras de auxilio para reanimarlo. Mientras se efectuaba esta atención, llegó la primera ambulancia. Y, enseguida, otros tres vehículos del SEM. La autopsia ha confirmado ahora que el hombre no sufrió el infarto a causa de la sujeción policial.

Fuentes del SEM explicaron que el vecino fue trasladado en estado crítico al Hospital Clínic de Barcelona, donde acabó falleciendo poco después. Las mismas fuentes aclararon que la primera llamada que recibieron, sobre las 20.50 horas, calificó el incidente de 'leve'. Y que cuando un aviso de la policía catalana, entre las 21.15 y las 21.20, provocó que la valoración ascendiera a 'grave'. Tras ese cambio, destacaron, la ambulancia tardó tres minutos en auxiliar al hombre.

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