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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Tribunales

Piden cuatro años de cárcel por grabar a su hija desnuda con una cámara oculta

La fiscalía sostiene que el acusado filmó a la adolescente en el cuarto de baño y el dormitorio mientras se cambiaba de ropa y se duchaba en Alcúdia

Juzgados de Vía Alemania, en Palma, donde se celebrará el juicio. B. RAMON

La fiscalía solicita una condena de cuatro años de prisión para un hombre acusado grabar con una cámara oculta a su hija, una adolescente de 15 años, desnuda mientras se cambiaba de ropa y se duchaba en su domicilio del Port d’Alcúdia. El acusado supuestamente escondió su teléfono móvil en el cuarto de baño y el dormitorio de la menor para filmarla sin su consentimiento. La propia víctima encontró el terminal y descubrió las grabaciones.

El ministerio público imputa al procesado un delito contra la intimidad con la agravante de parentesco. Además de la pena de prisión, solicita una multa de 14.400 euros y una orden de alejamiento. Está previsto que el juicio se celebre en los próximos meses en un juzgado de lo penal de Palma.

Los hechos, según el relato de la fiscalía en su escrito de conclusiones provisionales, ocurrieron en la tarde del 14 de junio de 2019 en el domicilio familiar, en el Port d’Alcúdia. El padre, de 39 años, colocó su teléfono móvil con la cámara encendida en la habitación de su hija. Escondió el aparato y consiguió así grabarla mientras se cambiaba de ropa.

Esa misma tarde, llevó el teléfono al cuarto de baño de la vivienda. En esta ocasión, lo ocultó en una gorra que estaba colgada de un perchero con el objetivo de obtener imágenes de su hija desnuda, según sostiene la acusación pública.

La adolescente, de 15 años, empezó a desnudarse y en ese momento encontró el teléfono de su padre. Según parece, ella misma comprobó que había grabado imágenes suyas en el cuarto de baño y en su dormitorio.

La adolescente relató lo sucedido a su madre, que acabó presentando una denuncia. Un juzgado de instrucción de Inca abrió diligencias y trató de esclarecer si la adolescente había sido víctima de otros prácticas por parte de su padre. La adolescente fue atendida por especialistas de la Unidad de Valoración del Abuso Sexual Infantil (UVASI) del Consell de Mallorca. No se detectaron evidencias de que hubiera sufrido abusos sexuales por parte del acusado, pero los técnicos si comprobaron que presentaba un trastorno psicológico tras haber descubierto las grabaciones, por lo que recibió asistencia.

El juzgado encargado del caso cerró la investigación unos meses después y procesó al hombre al apreciar indicios de criminalidad. La fiscal encargada del asunto considera que los hechos constituyen un delito contra la intimidad con la agravante de parentesco, según consta en el escrito de conclusiones provisionales.

Como la víctima es menor de edad, el ministerio público reclama la pena máxima prevista en el código penal: cuatro años de prisión y una multa de 14.400 euros Por otro lado, la fiscalía solicita que indemnice a la menor con 3.000 euros por los daños morales y que se dicte una orden de alejamiento que le prohíba aproximarse a menos de 200 metros y comunicarse con ella durante un plazo de cinco años.

El asunto ha recaído en un juzgado de lo penal de Palma, que ha señalado el juicio para los próximos meses.

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