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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Un acusado de matar al turista en s’Arenal confesó a policías infiltrados en la cárcel

El tribunal holandés que investiga el crimen de Carlo Heuvelman mantiene preso al joven que admitió ante los agentes haber pateado la cabeza de la víctima y deja libres a otros dos acusados - Las defensas piden nuevas pruebas del caso

El tribunal holandés que investiga el crimen de s’Arenal, durante una vista del caso.

Uno de los jóvenes holandeses acusados de matar a golpes a un compatriota el pasado verano en s’Arenal confesó el crimen a varios policías que se infiltraron en la cárcel como presos, según informaron ayer varios medios neerlandeses. El sospechoso, de 19 años, admitió ante los agentes que pateó la cabeza de Carlo Heuvelman, aunque ayer ante el tribunal dijo que no era verdad y acusó a los investigadores de tenderle «una trampa». El juez holandés que investiga el caso acordaron mantener en prisión preventiva a este acusado, en cuyo zapato se encontró ADN de la víctima, y dejó en libertad a otros dos jóvenes supuestamente implicados en la agresión mortal. Las pesquisas siguen todavía en fase de instrucción y se han acordado nuevas pruebas a petición de los abogados defensores. El juicio no se celebrará hasta dentro de varios meses.

La Policía holandesa llevó a cabo una operación encubierta para tratar de recabar pruebas sobre la muerte de Heuvelman, atacado en la madrugada del 14 de julio en la zona del Balneario 1. Varios agentes se hicieron pasar por presos y se ganaron la confianza de Samil B., de 19 años, el principal acusado del crimen. Estos investigadores acabaron preguntándole si había sido el autor de la patada que la víctima recibió en la cabeza y el joven lo admitió, según consta en el sumario del caso, revelaron los medios holandeses. Tanto este acusado como su abogado trataron de desmontar esta declaración durante la vista que se celebró ayer en el Tribunal de Distrito Central de los Países Bajos. Ambos acusaron a la Policía de acoso y aseguraron que han puesto en su boca cosas que no dijo. «Le tendieron una trampa después de un duro interrogatorio», sostuvo el letrado, que argumentó que la supuesta confesión se produjo cuando el joven estaba «confundido y agotado». El sospechoso, por su parte, insistió en su inocencia y negó haber pateado a la víctima.

También cuestionaron el hallazgo de ADN de Heuvelman en un zapato del acusado y alegaron que no implica necesariamente que le golpeara. El abogado solicitó nuevas pruebas sobre estas muestras biológicas, que el tribunal aceptó practicar. Sin embargo, el juez rechazó su puesta en libertad, argumentando que existen varias evidencias en su contra, especialmente las declaraciones de varios testigos. El magistrado sí acordó la salida de prisión de otros dos implicados en la agresión mortal, que serán excarcelados el próximo lunes.

Otros seis jóvenes, del mismo grupo de amigos que pasaba sus vacaciones en Mallorca, están además acusados de varias agresiones graves aquella noche en la zona de s’Arenal.

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