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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Asturias

Salta de un segundo piso en Oviedo para huir de la Policía Nacional pese a que no le estaban buscando

Los agentes realizaban un control rutinario en una pensión de Uría cuando el varón se precipitó de un balcón sufriendo varias fracturas de huesos

La Calle Uría en Oviedo.

Llevaba quince horas encerrado en una habitación de una pensión en compañía de una chica cuando de repente se le encendieron todas las alarmas. Una patrulla policial llamó a la puerta y no se lo pensó. El joven, un veinteañero de origen argelino, se asomó a un balcón y saltó en medio de la calle Uría sin poder proseguir su huida. Se rompió los dos tobillos, la pelvis y sufrió importantes daños en una vértebra. Según confirmaron fuentes de la Policía Nacional los agentes se encontraban realizando un control rutinario en hostales y no estaban buscando al chico, al cual solo iban a hacerle unas preguntas por ser objeto de una orden de alejamiento.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las seis de la madrugada del martes. El personal de la céntrica pensión facilitó la entrada al operativo rutinario. Los efectivos vieron que en la pensión estaba alojado el chico sometido a vigilancia policial y decidieron llamar a su puerta para hacerle unas preguntas. Fue entonces cuando el joven, que se encontraba acompañado por una mujer de nacionalidad rumana, se lanzó por el balcón, dando paso a un gran revuelo en una de las principales arterias de la capital.

Hasta el lugar se desplazaron más patrullas y equipos sanitarios. Estos últimos llevaron al joven al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde fue intervenido de urgencia y sometido a tratamiento de sus graves daños físicos. El afectado, por suerte, está fuera de peligro y plenamente consciente, lo cual le permitió dar las pertinentes explicaciones de lo ocurrido a los responsables del alojamiento. "Se llegó a pensar en un intento de suicidio, pero todo apunta a que intentó huir sin necesidad de hacerlo", apuntan fuentes cercanas al caso.

No era cliente habitual del negocio. La pareja ingresó en su habitación en torno a las tres de la tarde y estuvieron en el interior de la misma hasta el momento del surrealista episodio. Su comportamiento fue, a juicio del personal, ejemplar, pues la habitación se encontraba en perfecto estado y sin destrozo alguno. "Respiramos al comprobar que solo había sufrido lesiones porque la altura es considerable", indicaron este miércoles desde la conocida pensión.

A pesar del despliegue y de tratarse de un suceso en pleno centro neurálgico de Oviedo, la intervención pasó prácticamente desapercibida entre los vecinos. "Escuchamos ruido, pero al ser tan temprano la gente todavía está durmiendo", indicó un residente de la zona a LA NUEVA ESPAÑA, diario perteneciente al mismo grupo editorial que este medio.

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