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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Derrumbe en Palma: "La niña ha tenido mucha suerte, han caído cuatro vigas y ella ha quedado en medio"

Las víctimas fueron atendidas en Son Llàtzer de lesiones leves y la vivienda quedó precintada hasta comprobar si la estructura está dañada

Felipe Arcos, vecino de la casa afectada, ayer, junto al inmueble donde se proudjo el derrumbe. L.MARINA

Una niña de trece años con discapacidad y su padre resultaron heridos ayer al derrumbarse el techo de su casa en Son Gotleu. Por fortuna, ambos solo sufrieron lesiones de carácter leve. La vivienda quedó precintada hasta comprobar si la estructura había resultado dañada tras el desplome.

El incidente ocurrió sobre las dos y media de la tarde de ayer en una vivienda situada en el número 51 de la calle Sant Leandre, en el barrio palmesano de Son Gotleu. De repente, el techo de la azotea se desplomó y cayó sobre una menor de trece años, con discapacidad psíquica y con graves problemas de movilidad. El padre, por su parte, resultó herido cuando retiraba los escombros que habían caído sobre su hija.

Tras avisar a los servicios de emergencia, dotaciones de Bombers de Palma, asistencias sanitarias del Ib-salut y efectivos de la Policía Local y la Policía Nacional se desplazaron al lugar. Al parecer, las últimas lluvias habían agudizado la humedad en el inmueble y habrían desencadenado el derrumbe.

La alarma cundió en el vecindario al desplomarse el techo sobre la menor. Máxime cuando la víctima era una niña con serios problemas de movilidad. La afectada presentaba una pequeña herida en la cara, aunque no revestía gravedad. Algunos vecinos trasladaron a padre e hija para que fueran atendidos en el hospital Son Llàtzer.

«Se han caído cuatro vigas. La niña ha tenido mucha suerte porque ha quedado en medio y no le han caído encima. Solo le han rozado algunos escombros», puntualizó una vecina.

«¡Llamen a una ambulancia!»

«Estaba en casa y he empezado a escuchar gritos en la calle. Alguien decía ¡llamen a una ambulancia!, pero no llegaba. Tardó como una media hora», indicó Felipe Arcos, un joven vecino de la vivienda contigua.

Tras adentrarse en la vivienda, los bomberos pidieron que el inmueble quedara precintado. No podían determinar entonces si la estructura había resultado dañada como consecuencia del derrumbe.

El primer examen sobre la causa del siniestro apuntó a que la últimas lluvias caídas podrían haber causado importantes humedades en el inmueble y habrían desencadenado el derrumbe. No obstante, hoy está previsto que los arquitectos municipales acudan al inmueble con los bomberos para valorar los daños.

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