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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Vigilancia férrea en los puertos deportivos de Baleares

La Patrulla Fiscal y de Fronteras (Pafif) de la Guardia Civil se dedica a inspeccionar los yates y otras pequeñas embarcaciones - La persecución de los chárter pirata o verificar la titulación de los patrones son algunas de sus misiones

Agentes de la Guardia Civil, durante una actuación de vigilancia en yates y embarcaciones deportivas en el puerto deportivo del Port d’Alcúdia. L. Marina

La perra ‘Dakota’ escudriña con su finísimo oltato hasta el último rincón de un deslumbrante yate amarrado en el muelle deportivo del Port d’Alcúdia. Aunque está adiestrada para la búsqueda de drogas, es un animal imprescindible para vigilancia exhaustiva en el interior de los yates y comprobar si las bodegas almacenan droga, armas u otro elemento de contrabando.

Garantizar la seguridad y extremar la vigilancia en los puertos deportivos de Mallorca constituyen algunas de las principales misiones de la Patrulla Fiscal y de Fronteras (Pafif) de la Guardia Civil. Las inspecciones se mantienen en temporada baja y se multiplican al aproximarse el verano y el consiguiente aluvión de turistas.

Tras el desconfinamiento, los agentes de la Pafif han velado escrupulosamente también para que en los yates chárter y en los denominados party boats se respetaran las restricciones sanitarias de la covid.

Sus controles abarcan todos los aspectos más variopintos para que se respete en todo momento la normativa vigente durante las actividades náuticas. Buena prueba de ello es que durante el presente año se detectaron que algunas de estas embarcaciones utilizadas para chárter no contaban con chalecos salvavidas homologados para niños, pese a que iban menores a bordo.

La documentación para todas las actividades náuticas se revisa escrupulosamente. Tanto la titulación del patrón como de otros componentes de la tripulación.

Así, los efectivos del instituto armado detectaron también durante el presente año que en determinados trabajos subacuáticos solo uno de los operarios contaba con la titulación correspondiente de buceador profesional. Los otros solo contaban con la deportiva. Al detectar esta irregularidad, se levantó un acta por presunta infracción administrativa.

Durante la pasada temporada estival, las motos acuáticas estuvieron muy vigiladas. Máxime cuando algunas de ellas se utilizan de noche, algo terminantemente prohibido.

La vigilancia del medioambiente también ocupa un papel fundamental en las tareas cotidianas de los agentes de la Pafif. Los productos que se utilizan para limpiar los barcos no pueden ser echados al mar si tienen componentes tóxicos.

Inflexión tras los atentados

La patrulla fiscal también interpuso la correspondiente denuncia a un buceador desaprensivo que sacó varios kilos de ortigas de mar. Aunque son comestibles, están protegidas.

El papel de la Pafif se convirtió en primordial tras los atentados de ETA del 30 de julio de 2009 en los que fueron asesinados en Palmanova los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salvà Lezaun. Supuso un punto de inflexión. La investigación determinó que los explosivos utilizados por la banda terrorista no entraron a través del aeropuerto de Palma ni por medio de los ferris de los muelles comerciales. Fueron introducidos a través de los puertos deportivos que proliferan en la isla.

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