Un ladrón desplegó la madrugada del pasado viernes una actividad frenética para intentar robar en dos restaurantes de Manacor con escasa fortuna. En el primero huyó en cuanto se activó la alarma. A continuación, en el segundo, el sujeto fue sorprendido in fraganti cuando forzaba la entrada de otro establecimiento. La Policía Nacional detuvo a este delincuente, español de 37 años, por dos presuntos delitos de robo con fuerza.

Así, la madrugada del pasado viernes una patrulla de la Policía Nacional fue requerida por una central de alarmas para que acudiera a un bar del centro de Manacor. El dispositivo se había activado, pero ya no había nadie en el interior.

Cuando los agentes se personaron en el establecimiento, observaron que la ventana del establecimiento había sido forzada. El dueño del bar indicó a los policías que había visto salir a un conocido del interior. Al parecer era cliente habitual. Tras perseguirle por una calle, le perdió de vista. El propietario aportó una descripción detallada del individuo. El delincuente era sobradamente conocido, ya que le constaban numerosos antecedentes policiales en su haber.

A continuación, los policías dieron una batida por las inmediaciones del establecimiento para tratar de dar con el paradero del sospechoso. No tardaron en averiguar dónde se encontraba. Al cabo de unas horas, los agentes fueron comisionados, al estarse produciendo otro intento de robo de similares características en otro restaurante de la capital del Llevant.

Otra patrulla se personó rápidamente en el lugar. En esta ocasión el malhechor no tuvo oportunidad de escapar. Los agentes interceptaron a un individuo cuando trataba de escapar del lugar y fue identificado. Cuando llegaron los policías que habían actuado en el primer intento de robo en el bar, se percataron de que el detenido era el sospechoso que estaban buscando por la fechoría que había cometido apenas unas horas antes. Acto seguido, el individuo fue detenido por dos robos con fuerza.