Unas ofertas telefónicas sin competencia en el mercado, en el supuesto nombre de algunas de las más afamadas compañías, eran el reclamo para que las víctimas más incautas sucumbieran y facilitaran sus datos personales y bancarios. De esta manera, la cuenta de una mujer de Palma fue saqueada. Le desvalijaron más de 115.000 euros en 50 transferencias. A raíz de esta investigación iniciada en la capital balear, la Policía Nacional ha detenido en toda España a siete personas, todas ellas de origen peruano, relacionadas con el fraude del denominado 'Vishing'.

La investigación policial se inició a principios de 2020. Una mujer de edad avanzada, residente en Palma, interpuso una denuncia ante la Policía Nacional. La víctima hizo constar que habían realizado 50 transferencias de su cuenta corriente sin contar con su consentimiento. De esta manera le habían desaparecido más de 115.000 euros de su saldo. El origen del fraude lo atribuía a una supuesta oferta telefónica que había recibido y ella había facilitado sus datos personales y bancarios a su interlocutor. El dinero había ido a parar a otras cuentas con las que no tenía vinculación alguna.

A raíz de esta denuncia, agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional, de la Jefatura Superior de Policía de Balears, se hicieron cargo del caso. Tras las primeras pesquisas, los investigadores consiguieron determinar que la denunciante en Palma había sido víctima de una nueva modalidad de fraude denominado 'Vishing'.

Los estafadores practican una nueva modalidad de fraude vinculado a las nuevas tecnologías. De esta manera realizaban llamadas indiscriminadas a particulares suplantando a algunas de las más reconocidas compañías telefónicas. De esta manera realizan ofertas imbatibles a su interlocutor a un precio muy inferior al del mercado. Así, les ofrecían mejorar los servicios que tienen contratados o la adquisición de un teléfono móvil de última generación. Para que se pueda materializar, les tienen que proporcionar sus datos personales y bancarios. Una vez obtenida esta información, perpetraban la estafa.

La estrategia la tenían perfectamente delimitada de antemano. Solicitan siempre transferencias a través de pagos instantáneos. Así se dificultaba sobremanera el bloqueo posterior.

El perfil de la inmensa mayoría de las víctimas eran personas de edad avanzada, con escasos conocimientos de las nuevas tecnologías. También eran más crédulas ante las falsas ofertas que les proporcionaban los supuestos comerciales telefónicos.

Tras numerosas gestiones, los investigadores del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional identificaron a todos los titulares de las cuentas bancarias a las cuales se había transferido el dinero obtenido mediante este fraude. Todos estos titulares eran de origen peruano y residentes en Madrid, Jaén, Toledo, Santander y Barcelona. Las pesquisas apuntan a que todos ellos podrían formar un grupo organizado dedicado a este nuevo fraude.

A partir de la petición cursada desde la Jefatura Superior de Policía de Balears, sus homólogos de las otras Jefaturas de la Policía Nacional detuvieron a siete personas en estas ciudades como presuntas autoras de este delito de fraude. La investigación sigue abierta y no se descarta que se produzcan nuevas detenciones.