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Semana negra | "Lo que pasa aquí debe ser escrutado por la sociedad"

El tribunal, durante la vista celebrado hoy en Holanda CEDIDA POR NOS TV

Esta semana se celebró en Holanda una vista preliminar a cinco de los ocho acusados de matar de una paliza a un joven neerlandés en la Playa de Palma el pasado verano. Los abogados de los jóvenes que se sentaban en el banquillo solicitaron que la vista se celebrara a puerta cerrada para preservar la intimidad de sus defendidos. El presidente del tribunal aceptó que no se tomaran fotos de los jóvenes, por lo que los medios tuvieron que recurrir a dibujantes para ilustrar la escena. Pero respecto a celebrar la vista a puerta cerrada, se mostró inflexible. Les recordó a los letrados que se trata de un proceso público, y que lo que ocurre en esa sala tiene que poder ser escrutado por toda la sociedad. Todo un ejemplo de transparencia en tiempos en los que cada vez son más habituales las restricciones al derecho a la información. 

Una bocina sustituye a un timbre robado en una óptica de sa Pobla 

Bocina colocada en una óptica de sa Pobla tras sufrir el robo del timbre.

Las hermanas Sara y Ana Balaguer, que regentan una óptica en la plaza mayor de sa Pobla, agudizaron el ingenio para sustituir un timbre que les acababan de robar. En su lugar colocaron una llamativa bocina para que los clientes alertaran de su llegada y les abrieran la puerta. En los últimos días, un policía de paisano simuló mirar los escaparates del establecimiento y no se atrevió a tocar la bocina. Unos instantes después, el agente participó unos metros más allá en el arresto de cuatro jóvenes marroquíes, que el pasado 5 de noviembre se habían fugado del avión en Son Sant Joan después de que la aeronave realizara un aterrizaje de emergencia por un falso coma diabético de un pasajero. 

Condenado dos veces  en menos de cinco minutos

Son los peligros de ser reincidente. Un hombre tuvo un juicio el pasado viernes por falsificar recetas de un médico para conseguir ansiolíticos en la farmacia. El hombre, que era drogadicto cuanto ocurrieron los hechos, admitió su culpabilidad y aceptó una pena de nueve meses de cárcel. «No se vaya», le dijo una funcionaria cuando terminó la vista oral. Cinco minutos después volvía a ser juzgado por el mismo tribunal por cometer el mismo delito dos años después, unos hechos que habían dado origen a otra causa diferente. Y de nuevo admitió los hechos y aceptó la misma pena. Dos condenas en cinco minutos puede ser un récord en el mundo judicial.

El edificio judicial de Vía Alemania, apuntalado

El edificio de Vía Alemania, apuntalado.

El edificio de Vía Alemania, apuntalado.

Los operarios han realizado esta semana unas catas en las vigas del edificio judicial de Vía Alemania, en Palma, para conocer su estado. El caso es que tras la inspección han tenido que colocar unos puntales para sujetar la viga, y para evitar accidentes entre las numerosas personas que acuden diariamente a los juzgados, los han rodeado con unas cintas de plástico, lo que no contribuye especialmente a mejorar la imagen de la sede judicial.

«Tengo el privilegio de hablar el castellano», dice un testigo

Un juez le preguntó a un testigo extranjero en un juicio por robo si hablaba el castellano. «Sí», le contestó el hombre orgulloso. «Tengo ese privilegio».

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