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Los dos detenidos con más de 700 kilos de marihuana de una finca de Sant Jordi dicen que era cáñamo industrial

El abogado de los dos búlgaros presenta un análisis de las plantas para demostrar la escasa presencia de principios psicoactivos

Policías cargan parte de las plantas intervenidas en la finca de Sant Jordi. | GUILLEM BOSCH

Los dos ciudadanos búlgaros que fueron detenidos a finales de octubre en una operación policial en la que se desmanteló una gran plantación de marihuana en una finca de Sant Jordi mantienen que se trataba de un cultivo de cáñamo industrial. Su defensa ha entregado al juzgado los resultados de unos análisis de las plantas que probarían que su principio activo sería inferior al 0,2%, el límite para ser considerado sustancia estupefaciente, y señala que se había informado de la plantación tanto a la Consellería de Agricultura como a la misma Policía. Estas circunstancias llevaron la semana pasada a dejar a los dos hombres en libertad con cargos, al considerar que se ha atenuado su riesgo de fuga.

La operación policial que condujo a la detención de los dos hombres se llevó a cabo el 25 de octubre, cuando la Policía Nacional desmanteló una gran plantación de marihuana en una finca de Sant Jordi. Los agentes se incautaron de 156 kilos de cogollos de marihuana dispuestos en bolsas, así como otros 539 kilos de cogollos en ramas, 75 plantas y 300 gramos de una sustancia marrón, presumiblemente hachís.

En su declaración en el juzgado, los dos detenidos mantuvieron que se trataba de un cultivo de cáñamo industrial, y que pese a que las plantas eran de la misma familia que la marihuana, su contenido psicoactivo sería inferior al mínimo para que sea considerado sustancia estupefaciente. Su defensa añadió documentos sobre la constitución de una empresa para el cultivo de cáñamo e informaciones sobre su actividad tanto a la conselleria de Agricultura como a la Policía. Sin embargo, la jueza calificó todos estos documentos de «una pantalla para ocultar su verdadera actividad» y no consideró creíble que, si se dedicaban al cultivo de cáñamo industrial, «no tuvieran una mínima información legal sobre este cultivo». Por ello decretó su ingreso en prisión provisional.

La Policía destaca la gran cantidad de cogollos intervenidos para defender que se trata de narcotráfico

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La defensa de los dos encarcelados, representada por el letrado Bernardo Soriano, entregó en el juzgado los resultados del análisis de unas muestras de las plantas que habían quedado en la plantación tras la intervención policial. El análisis del laboratorio indica que estas plantas tendrían un contenido en THC (tetrahidrocannabinol, uno de los principios activos de la marihuana) inferior al 0,2%. Se trata, según el abogado, del límite que marca la normativa europea para diferenciar el cáñamo industrial de la sustancia estupefaciente. El abogado presentó un recurso contra el auto de prisión en el que, además de esta análitica, incluyó los documentos presentados por los detenidos ante la Consellería de Agricultura y la Policía, anunciando su intención de cultivar cáñamo industrial en la finca. Otro juzgado de Palma estimó el recurso y dejó en libertad provisional a los sospechosos, con la obligación de comparecer dos veces al mes en el juzgado.

Sin embargo, fuentes policiales insisten en que lo que se intervino en la plantación de Sant Jordi era marihuana destinada al mercado negro. Destacan la gran cantidad de cogollos intervenidos, más de 700 kilos, cuyo cultivo está prohibido y que no tienen una utilidad industrial, y que conservaban el CBD (cannabidiol), uno de los principales componentes de la planta.

La Policía traslada 400 kilos de cogollos de marihuana valorados en 700.000 euros G. Bosch

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