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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Operada de urgencia

Disparan una flecha en el pecho a una perra en Ibiza

El veterinario que la operó asegura que alguien disparó al animal, posiblemente con una ballesta

Disparo a una perra en el pecho.

Comta, una perra podenca de casi cuatro años, se recupera en su casa tras ser operada de urgencia después de que alguien le disparara una flecha en el pecho este jueves por la tarde en una casa en es Cubells.

"El dueño de la perra la trajo ayer por la tarde después de encontrársela con una herida con sangre en el pecho y sin poder caminar. Pensaba que se habría clavado algo y que simplemente tenía una herida", explica Fernando Ribas, veterinario en Sant Jordi. "Después le hicimos una radiografía y vimos una punta metálica, por lo que tuvimos que anestesiar a la perra y operarla para poder sacarle la varilla", continúa explicando el veterinario.

Foto de Comta tras el disparo. O.A.

Según indica Ribas, por el tamaño de la flecha, considera que alguien disparó a la perra con un arma, posiblemente una ballesta. "Dispararon a Comta de frente, con la idea de matarla. Es una salvajada que nunca había visto antes", detalla el veterinario.

La operación, como cuenta Ribas, duró media hora y no se complicó en ningún momento. "Lo difícil de este caso es que, al sacar la flecha, perforásemos el pulmón. Por suerte todo fue en orden y la perra no sufrió más de la cuenta", explica Ribas.

Por su parte, Óscar Alberola, el dueño del perro, todavía está en shock, según cuenta. "La perra es muy buena y dócil. Sabía que yo no estaba en casa y fue a pedir ayuda a casa de la vecina, que me llamó inmediatamente en torno a la una del mediodía. Al principio solo se veía una mancha de sangre y la llevé al veterinario", indica Alberola. "Cuando le hicieron la radiografía y vimos la flecha casi me desmayo. Me tuve que sentar porque no sabía si mi perra sobreviviría a tal salvajada", cuenta el dueño de Comta.

Ahora, la perra está convaleciente y no puede hacer ningún esfuerzo, ni siquiera puede caminar, según indica su dueño que, asegura, va a poner una denuncia. "No tengo ni idea de quién puede haber sido, pero ahora tengo miedo de que vuelva a pasar con alguno de mis otros dos perros", lamenta Alberola.

Por su parte, el veterinario explica que, ante un caso así, hay que evitar sacar el objeto que está perforando el cuerpo, porque se puede complicar y dañar algún otro órgano. "Lo más adecuado es acudir cuanto antes al veterinario antes de provocar un daño mayor", concluye Ribas.

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