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Narcotráfico

Asociación de autónomos de la droga en Palma

Los once traficantes de heroína detenidos este miércoles en Son Gotleu funcionaban de forma independiente, pero colaboraban cuando la situación lo requería

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Gran operación contra el tráfico de heroína en Son Gotleu

La investigación contra el tráfico de heroína en la barriada palmesana de Son Gotleu que este miércoles culminó con la detención de once sospechosos ha puesto de manifiesto que no se trata de un grupo organizado, sino de una trama de vendedores que funcionan de forma independiente, aunque podían colaborar si la situación lo requería. Los narcos se abastecían de heroína cada un por su lado, por lo general de vendedores mayoristas de Barcelona. La droga llegaba a Mallorca en paquetes postales y aquí se distribuía entre los consumidores en la calle Pico Veleta.

Según ha explicado el inspector Faustino Nogales, jefe del Grupo II de Estupefacientes de la Policía Nacional, que ha llevado a cabo la operación Krepis, era notorio desde hace años que se había producido un repunte en el tráfico de heroína en Palma, aunque en los últimos meses se había registrado un aumento de quejas en el vecindario, en especial por la cercanía a un colegio y a la plaza Fra Joan Alcina, muy frecuentada por menores.

Faustino Nogales, jefe del Grupo II del Estupefacientes de la Policía Nacional L. Marina

El objetivo de la operación era "abarcar lo máximo posible", en palabras de Nogales. El objetivo era la venta minorista de heroína en la calle, por lo que no se esperaba intervenir grandes cantidades de droga. Se trataba más bien de reprimir y dificultar esta venta en la calle.

En la operación, culminada este miércoles por la tarde en la calle Pico Veleta y los alrededores de la plaza, los agentes realizaron cinco registros en locales -bares, peluquerías y un mimimarket- , arrestaron a once sospechosos -diez nigerianos y una española- y se incautaron de un centenar de papelinas de heroína y marihuana.

Los investigadores han constatado que los narcos habían perfeccionado su actividad con el tiempo, siempre con el objetivo de dificultar su detención. A veces intervenían tres personas para vender una dosis: una contactaba con el vendedor, otra traía la dosis y otra la vendía finalmente. Además intentaban no llevar nunca la droga encima, y la mantenían oculta en la calle. Los agentes encontraron dosis de heroína en las ruedas de los coches aparcados, en contadores eléctricos, en jardinera y en los huecos de las baldosas. En muchos casos estaban envueltas en papeles arrugados, por lo que resultaba difícil distinguirla de la basura.

La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones. Además, el inspector Nogales deja claro la intención de la Policía, con el objetivo de dificultar al máximo la actuación de los narcos: "Volveremos".

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