La Guardia Civil imputa un delito de homicidio imprudente al patrón de la barca que fue arrollada por un ferri de Balèaria el pasado 17 de agosto, accidente en el que murió el acompañante del acusado. Según la investigación, el hombre estaba ebrio, la embarcación no llevaba luces y realizaba una maniobra irregular cuando se produjo el siniestro, informó ayer el instituto armado.

El sospechoso, identificado como J.I.V., es un extrabajador de Baleària. Resultó ileso en el siniestro, pero fue trasladado a un hospital de Ibiza en estado de choque. El hombre dio positivo en la prueba de alcoholemia a la que se sometieron los dos patrones involucrados en el accidente. 

Tras la colisión, la Guardia Civil puso en marcha una investigación. Los agentes tomaron declaración a varios testigos del siniestro y analizaran los instrumentos de navegación del ferri y los restos de la embarcación de recreo recuperados por el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS).

Las pesquisas han determinado que la lancha en la que navegaban el acusado y la víctima no llevaba las luces de navegación encendidas y que, en el momento de la colisión, el patrón llevaba a cabo una maniobra antirreglamentaria. 

El siniestro ocurrió hacia las once y media de la noche del pasado 17 de agosto, cuando un ferri de Baleària procedente de Formentera arrolló a una pequeña embarcación de ocho metros de eslora y que pertenecía a una empresa de alquiler en la bocana del puerto de Ibiza. A consecuencia del impacto falleció uno de los ocupantes de la barca, un hombre de 46 años. La lancha quedó completamente destruida. El otro tripulante, el capitán ahora acusado, fue rescatado por Salvamente Marítimo y trasladado al hospital Can Misses por la crisis nerviosa que sufría, aunque no presentaba lesiones graves.

Desde el primer momento, los agentes manejaron la hipótesis de que el barco accidentado no llevaba la señalización reglamentaria, por lo que el capitán del ferri pudo no haberlo visto. Los GEAS llevaron a cabo las labores de búsqueda de los restos de la embarcación siniestrada en el lugar del accidente. En las horas siguientes, el mar fue arrastrando hasta el puerto diversas partes de la lancha.