Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El excursionista perdido en Alcúdia murió el mismo día de su desaparición

El cadáver, sin signos de violencia, estaba tapado por el carrizo

Llop, el pastor belga malinois de los Bombers de Mallorca, durante la búsqueda del cadáver en sa Talaia d’Alcúdia.

Llop, el pastor belga malinois de los Bombers de Mallorca, durante la búsqueda del cadáver en sa Talaia d’Alcúdia. BOMBERS DE MALLORCA

«Era imposible localizarle a simple vista. El cuerpo había quedado cubierto por el carrizo, que allí está muy alto. Podríamos haber pasado a dos metros sin verle». El comentario es de uno de los miembros de los equipos de búsqueda que durante cuatro días han rastreado los alrededores de La Victòria, en Alcúdia, tras la pista de Ulrich Gurowski, un excursionista alemán que desapareció el pasado día 20. Finalmente fue Llop, uno de los perros adiestrados de los Bombers de Mallorca, el que encontró su cuerpo sin vida en una ladera de sa Talaia. Previamente otro can de la Guardia Civil había hallado su mochila, lo que permitió acotar la zona de búsqueda. El fallecido no presentaba señales de golpes, por lo que todo apunta a que falleció a causa de una enfermedad súbita, propiciada por el agotamiento, el mismo día de su desaparición.

El puesto de mando en La Victòria. | GUARDIA CIVIL

El turista, de 63 años, estaba alojado en un hotel de Palma. Cada día salía solo por la mañana a realizar una excursión, y regresaba a la hora de la cena. El pasado día 20 no volvió. Y el mayor problema estribaba en que no se sabía adónde había ido. Finalmente, el pasado domingo fue localizado su coche de alquiler, estacionado en el aparcamiento de la ermita de la Victòria, en Alcúdia.

Guardias civiles, junto a su helicóptero. | GUARDIA CIVIL

Se puso en marcha entonces un gran operativo de búsqueda en la zona, en la que han participado los grupos de rescate de montaña de Guardia Civil y Bombers de Mallorca, con las unidades caninas de búsqueda, el helicóptero de la Guardia Civil, voluntarios de Protección Civil y personal de la Dirección de Emergencias.

Un guardia civil, con otro de los perros adiestrados que participó en el operativo. | GUARDIA CIVIL

Tras tres días de trabajo infructuoso, uno de los perros de la Guardia Civil encontró ayer sobre las diez de la mañana la mochila del desaparecido, escondida entre la vegetación en la ladera de sa Talaia d’Alcúdia. Este hallazgo permtió acotar más ma búsqueda. Una hora después, Llop, un pastor malinois de los Bombers de Mallorca, encontró el cadáver del hombre a unos cien metros de la mochila. Estaba fuera de los senderos, en una zona cubierta por plantas de carrizo muy altas que lo habían cubierto completamente e impedían localizarlo.

Aunque los investigadores tendrán que esperar a la autopsia para determinar las causas de la muerte, el cadáver no presentaba señales de golpes compatibles con una caída. Todos los indicios apuntan a que el hombre subió a sa Talaia y bajó por otra ladera. Durante el descenso se salió del sendero y se encontró en una zona donde caminar es muy dificultoso. Parece que dejó escondida su mochila para subir a un punto desde donde ver la ruta, y sufrió una enfermedad fulminante. El fallecimiento habría ocurrido el mismo día de su desaparición.

Coordinación entre los distintos equipos de búsqueda

En la localización del cuerpo del desaparecido ha resultado esencial la coordinación de las distintos organismos que han participado en la búsqueda: Bombers de Mallorca, Guardia Civil y Protección Civil. De hecho, fue primero un perro de la Guardia Civil el que halló la mochila del hombre, y luego otro can de los Bombers encontró el cadáver.

Compartir el artículo

stats