"¡Te voy a rajar como a un cerdo!, ¡Te mato, te mato!". Estas palabras fueron pronunciadas, presuntamente, por el agresor mientras le clavaba una botella rota en el pecho repetidamente en un parque del barrio palmesano de Corea tras una banal discusión. La fiscal ha pedido nueve años de prisión para el acusado por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa en el juicio que se ha celebrado la mañana de este miércoles en la Sección Primera de la Audiencia Provincial. La representante del ministerio público también ha solicitado que se le imponga una orden de alejamiento de 500 metros al procesado de la víctima durante un periodo de diez años.

Los hechos que se han enjuiciado en la mañana de este miércoles en la Audiencia Provincial de Palma tuvieron lugar la tarde del 5 de mayo de 2015 en el denominado Parque Blanco del barrio palmesano de Corea. Según la fiscal, el acusado actuó "con intención de matar" a la víctima. Así, tras mantener una discusión los dos hombres, de acuerdo con el informe del ministerio público ,el procesado cogió una botella del suelo y se la rompió en la cabeza al afectado. Acto seguido, con el cuello de la botella en la mano, le clavó los vidrios rotos tres veces en el pecho.

"No quería matar a nadie", se ha excusado el procesado durante su intervención en la sala. Uno de los testigos había grabado un vídeo, que también ha sido aportado a la causa y se ha visionado durante el juicio. En las imágenes se observa al acusado clavar la botella rota en tres ocasiones en el pecho de la víctima. También se le escucha proferir las amenazas "¡Te mato, te mato!". Varios testigos también escucharon al encausado dirigirse al denunciante diciéndole "¡Te voy a rajar como a un cerdo!..

Las forenses que han comparecido en la sesión han reconocido la peligrosidad de los cortes con la botella de la víctima. De hecho las facultativas han asegurado que podrían ser letales de haber tenido una mayor profundidad. "La herida más peligrosa de todas es la que le afectó a la región subclavicular. De haber sido más profunda habría alcanzado la yugular externa, la carótida o el pulmón", ha precisado la facultativa.

La víctima declaró que el móvil del furibundo ataque contra él es que había terciado en una discusión del procesado con dos menores. "Creo que les estaba pidiendo cinco euros para comprar 'caballo' (heroína)", ha explicado. "No pude defenderme. Cogió dos botellas del parque , me rompió una y luego me la clavó", ha abundado.

Varios testigos han declarado que algunos de los presentes le taponaron las heridas a la víctima con una camisa , para que no brotara más sangre. Las asistencias sanitarias llegaron rápidamente en una ambulancia y, después de estabilizar al herido, lo trasladaron a Son Espases para que fuera operado de urgencia.

El entonces jefe de Homicidios de la Policía Nacional ha declarado que cuando visitó a la víctima en el hospital le tomaron fotografías a la víctima. "Le faltaba mucho tejido". También ha puntualizado que los amigos del afectado, se habían vengado del agresor. "Cuando llegamos a detenerle, le habían reventado".

En su turno a la última palabra, el acusado ha repetido, entre sollozos, que "no quería matar a nadie". Mientras su abogado defensor ha pedido que su cliente sea condenado por un delito de lesiones a una pena de unos dos años. En este sentido, ha reclamado la atenuante de dilaciones indebidas.